Visita a la fábrica de caldo Aneto

Madresfera y Aneto nos abrieron hace algunas semanas las puertas de la fábrica de caldo Aneto, situada en Artés (Barcelona), para poder conocer de primera mano cómo se preparan sus variedades. Fue una visita que ya os avanzo que me sorprendió bastante. No es la primera fábrica del sector que visito y no me esperaba encontrar un proceso de producción tan sencillo, además de tan buen rollito en sus pasillos.

Como el caldo hecho en casa, no hay nada. Eso lo sabemos todos. Hacer un buen caldo casero es relativamente barato y fácil, pero oye, lleva su tiempo. Así que, quién más quién menos, tira de vez en cuando de caldos en brick para poder ganar algo de tiempo. Ahora bien, no todos los caldos comercializados son iguales. Pero eso no sé si lo tenemos tan claro todos. Precios distintos, ingredientes distintos, procesos de fabricación… también distintos.

El caldo Aneto se comercializa con un claim muy simple: son 100% naturales y elaborados con ingredientes frescos. Vamos, como haríamos nosotros en casa. Pero esto es una industria que tiene casi 30 variedades y comercializa caldos por todo el país e incluso en el extranjero no puede ser posible. ¿O sí?

De los jamones a los caldos

En sus inicios, Aneto era una empresa que comercializaba jamones. Pero el negocio dio un giro radical en 2002 y empezaron la fabricación de caldos. Como la memoria es traicionera, os diré que fue el primer caldo comercializado en brick. Una locura en aquel momento. Y siempre con el mismo posicionamiento y visión de negocio: ser un caldo como el que haríamos nosotros en casa.

caldo Aneto

Los habitantes de Artés son muy afortunados. Yo necesito una máquina de vending así en mi zona.

Algunos años después, Aneto es una referencia en el sector. ¿Por qué? Pues porque todas sus variedades se elaboran con ingredientes que todos podemos encontrar en el mercado. Sin aditivos, sin concentrados, sin deshidratados…. y eso fue justamente lo que pudimos comprobar durante la visita.

Los productos que se utilizan para el caldo Aneto son de proximidad, tal y como vimos al visitar el huerto. Y es que algunas de las verduras se cultivan a pocos kilómetros de la fábrica (coles, puerros…) en unos terrenos en los que además trabajan personas en riesgo de exclusión social.

caldo aneto

Huertos Aneto

Yo lo he visto

La filosofía de Aneto encaja, no solo con el tipo de productos que hacen, si no con su empresa, su entorno y sus trabajadores. Y también con su modesta fábrica.  Parecen como una pequeña gran familia. Durante el blogtrip que compartí con las compañeras de la Opinión de Mamá, Mamá es la Teacher e Isalara, estuvimos con el mejor anfitrión: Josep. Resolvió nuestras dudas, nos explicó muchísimas cosas de Aneto y algún secretillo y fue un encanto, la verdad.

caldo Aneto

The very best CM y relaciones públicas: Josep

Cuando pusimos un pie en la planta de fabricación, con unas medidas de higiene muy rigurosas (gorro, bata, cubrezapatos, lavado de manos automático…) ya me di cuenta que el proceso era muy simple. Un fuerte olor a cebolla y un intensó picor de ojos nos dio la bienvenida.

caldo aneto

Foto: ANETO

Yo soy un poco tiquismiquis y me fijé en la materia prima. Lo confieso. Lo que a priori pensaba es que, para hacer caldo Aneto, era probable que usaran verduras con algún golpe o defecto. Las cebollas, las zanahorias, la carne…. todo eran productos frescos y de calidad. Aun así, manualmente se revisan las verduras antes de proceder a la máquina que las trocea, por si hay alguna parte que hay que desechar.

Y de ahí…. a las ollas. 5 ollas de 3.000 litros cada una. En algunas variedades las carnes y verduras se sofríen o hornean, para pasar luego a las ollas y hacer chup chup durante unas 3 horas.

caldo aneto

Foto: ANETO

Y es una pena que no se puedan hacer fotografías del interior de la fábrica para que lo vierais, aunque en su página web nos podemos hacer una idea.

Foto: ANETO

Lavar, trocear y cocer. ¿No es así como hacemos el caldo en casa? Entonces… si no llevan conservantes ni colorantes… ¿cómo es que se conservan durante unos 9 meses? Pues gracias al proceso UHT (en el que se eleva la temperatura para destruir microorganismos y esterilizar el caldo).

Después del proceso, los caldos Aneto pasan los controles de calidad oportunos y van al brick correspondiente, listos para distribuir y consumir.

Transparencia

Sé que en publicidad y marketing tendemos a pensar que todo está manipulado o las cosas no son cómo parecen. De ahí que empresas como Aneto realicen estas jornadas de puertas abiertas para mostrar con total naturalidad lo que allí dentro se cuece (nunca mejor dicho).

caldo aneto

Vero y yo con ganas de meter la cuchara.

Si os soy sincera, como dije al principio, no me esperaba un proceso tan fácil y sencillo. Lo único que lo diferencia del caldo hecho en casa es la cantidad de litros por cocción y el envasado. El proceso es exactamente igual.

Y con tanta visita y ese olorcito tan rico por sus pasillos, no podíamos volver a casa sin degustar uno de sus caldos más TOP y mi favorito: el caldo Aneto de Navidad. Una comida casera de lujo en muy buena compañía.

Quiero agradecer, una vez más, a Aneto, Madresfera y sobre todo, a Josep esta oportunidad y su amabilidad.

caldo aneto

Gracias también por ofrecernos fruta 🙂

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