lactancia materna y vuelta al trabajo

Lactancia materna y vuelta al trabajo: de la teoría a la práctica

Retomo uno de los temas principales del blog, la lactancia, para hablaros de lactancia materna y vuelta al trabajo. Es uno de los temas que más preocupan… ¿Cómo lo haré? ¿Es posible dar el pecho y volver a trabajar? ¿Cómo organizarse? ¿Cómo puedo darle mi leche?

Se ha dicho y escrito mucho sobre el tema, pero pienso que de forma muy teórica y, a veces, lo que más necesitamos es la parte práctica: cómo hacer compatible la lactancia materna y la vuelta al trabajo con bebés pequeños.

Es posible

Lo primero que tenéis que meteros en la cabeza es que lactancia materna y vuelta al trabajo son perfectamente compatibles. Según la edad del bebé, puede ser más o menos fácil, pero ni caso a aquellas personas que os dicen que vais a tener que dejar de darle el pecho al bebé porque tenéis que currar. NO, NO y NO. Tan solo es cuestión de buscar la fórmula que mejor se adapta mejor a vuestras necesidades.

Alargando la baja

Ya sabemos que la baja maternal es una vergüenza. 16 semanas. Por lo que, a priori, cuando volváis a trabajar vuestro bebé tendrá 3 meses y medio. Teniendo en cuenta que la OMS recomienda amamantar en exclusiva con leche materna los 6 primeros meses… ya veis que algo no cuadra. Como ya os avancé hace unos meses, yo soy partidaria de atrasar la incorporación todo lo posible.

Para empezar, os propongo compactar el permiso de lactancia para poder disfrutar de más días con vuestro bebé. Podéis difrutar ese permiso en franjas de 30 minutos o una hora pero, en mi opinión, a no ser que vuestro trabajo esté muy cerca de casa, es poco práctico. Compactarlo os permitirá disfrutar de dos semanitas que, en caso de los bebés, supone un gran cambio ya que evolucionan mucho de un día para otro.

Otra opción es juntar la baja y la lactancia con las vacaciones… ¿Por qué? Bien, cuánto más cerca estéis de iniciar la alimentación complementaria, mejor. Es mi opinión, evidentemente, pero da mucha tranquilidad saber que dejáis a un bebé al que ya pueden ofrecerle algo más que leche en vuestra ausencia.

Incorporarse al trabajo antes de los seis meses

Aunque este no es mi caso (me incorporé al trabajo cuando la niña tenía 6 meses y medio), en la mayoría de familias, mamá tiene que volver al trabajo antes de los seis meses. Si lo que queréis es mantener la lactancia materna exclusiva, os doy algunas ideas y consejos.

Banco de leche materna

Crear un banco de leche materna. Ya sabéis que la leche materna se puede congelar (dependiendo de la temperatura que alcance vuestro congelador, podéis congelarla hasta seis meses). Tan solo tenéis que tener en cuanta algunas consideraciones sobre su manipulación, descongelación y formas de calentarla. De esta forma, quién se encargue de cuidar del bebé, podrá darle vuestra leche mientras estáis trabajando.

Si queréis hacer un banco de leche, podéis empezar a sacaros unas semanas antes de empezar a trabajar (conseguiréis obtener más cantidad con el sacaleches) y así, empezar a almacenar. Después, cuando ya estéis trabajando, podéis llevaros el sacaleches para sacaros leche en el trabajo, de manera que esa leche extraída puede serviros para la toma del día siguiente.

Yo hice un pequeño banco de leche para congelar durante dos o tres meses y al final no nos hizo falta. Ya había empezado a comer y durante el rato que estoy fuera (unas 6 horas), no toma leche. Cuando yo llego, le ofrezo pecho a demanda. Eso implica que tampoco tengo necesidad de sacarme leche en el trabajo.

¿Qué pasa si no coge biberón?

Yo creo que esta es la pregunta que nos hemos hecho casi todas las que amamantamos alguna vez, ya sea antes de volver al trabajo o porque tenemos que dejar el bebé unas horas. Algunos (muchos) niños de pecho, cuando les das el biberón te dicen que para tí. Es lo más normal del mundo, ¡dónde va a parar la teta de mamá con ese plástico!

Y a partir de aquí entran en juego un montón de pruebas de ensayo-error a ver cómo narices conseguir que el bebé coja el biberón. Desde gastarse una fortuna comprando distintas tetinas, hasta ofrecerle el primer biberón muy pronto (hay que tener en cuenta también la posible confusión tetina – pezón si la LM aun no está bien establecida…). Opciones? Bien, el biberón no es necesario. Los bebés pueden tomar la leche en otros recipientes. Vasos de aprendizaje o incluso vasos normales (de plástico que puedan doblarse un poquito) son ideales. O incluso cucharas (aunque hay que tener bastante paciencia y algunas abuelas andan escasas de eso.

Puede darse el caso que rechace el biberón (o vaso) por otro motivo: la leche es la de mamá pero… ¿y mi mamá, dónde está? Los niños son pequeños, pero no tontos.

Es normal angustiarse con todo esto, y pensar que no podéis dejar al bebé sin comer, pero (esto no lo digo yo, lo dicen los profesionales), tenéis que darle tiempo al bebé para que se adapte. Es decir, igual el primer o segundo día no quieren comer pero, poco a poco, es probable que vaya adaptándose a la nueva situación y acepte la leche que le ofrecen.

¿Y si lo acostumbráis antes?

Esta frase la vais a oir a lo largo de vuestra p-maternidad hasta aburriros. Parece que a los niños hay que acostumbrarlos con mucha anticipación a las cosas. Os voy a contar un secreto: no funciona. En serio, los niños son imprevisibles y cambian mucho de una semana a otra, pasan por mil y una etapas y por mucho que planifiquéis las cosas… es probable que en el último momento aparezca Murphy para darme la razón.

Podéis darle biberón a los dos meses para que se acostumbre cuando tenga seis… pero…. ¿tiene sentido? Cada cosa, a su debido tiempo.

Ocurre lo mismo con adaptarlos a la guardería o al cuidador de turno (la abuela, la canguro…). Cuando tengáis que volver al trabajo, poco a poco se irá adaptando. No tiene lógica hacer pasar por el mal rato tres meses antes para irle preparando.

Si queréis mantener la lactancia materna al volver al trabajo, pensad que es posible. Muchísimas mamás lo hacen. Es cierto que al principio se hace cuesta arriba y nos agobiamos con mil y una dudas, no os voy a engañar, pero mi experiencia con ambos es que, al final, los niños tienden a adaptarse mejor a los cambios que los adultos. Superada la primera semanita, todo se ve de otra forma. Así que, paciencia y pa’lante.

¿Vosotras mantuvisteis la LM al volver al trabajo? ¿Algún truco para compartir con otras mamás?

2 comentarios en “Lactancia materna y vuelta al trabajo: de la teoría a la práctica

  1. Melissa dijo:

    Uyuyuy qué de cosas leo y todo verdad!!! Yo temía mi vuelta al trabajo..di a luz a Oscar este pasadp febrero y volví a trabajar tras la baja + lactancia (a los 4 meses y medio). Hice banco de leche pero Oscar dijo no,yo espero a mi mamá..Sólo trabajaba 5hs 4 días a la semana. Lo fuimos llevando. Agosto tuve vacaciones todo el mes y septiembre volví a trabajar,mismo horario. Ya muchísimo mejor,porque ya estamos con la AC,y cuando estoy yo,TETA💙 mucho ánimo a todas..podemos mamis!!!

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