Juegos de mesa para niños: Mi primer tesoro de juegos de Haba

Hace no mucho tiempo pensaba que los juegos de mesa para niños eran a partir de  6 o 7 años. Meeeec. Error. ¡Existen juegos de mesa a partir de 2 años de edad, tal y como nos descubrió a medio mundo Juls de Bebé a Mordor. Por eso, este años los Reyes Magos dejaron en casa varias propuestas de juegos de mesa para niños. El más completo, sin duda, este de Haba: Mi primer tesoro de juegos, la gran colección de juegos de la casa Haba.

Mi primer tesoro de juegos es un 10 e 1. Son 10 juegos diferentes para niños de entre 3 y 12 años (cosa que es una pasada, porque pueden jugar toda su infancia). Con ellos, los pequeños se inician en sus primeros juegos de mesa, pasando ratos en familia muy divertidos  y aprenden nuevas formas de jugar en equipo y algunas habilidades que quizá, hasta ahora, no habían puesto en práctica. Mi primer tesoro de juegos tiene un rango de entre 2 y 6 jugadores, por lo que las partidas pueden ser muy variadas.

¿Qué encontramos?

Esta  caja amarilla insignia de la marca Haba contiene:

  • Folleto con las instrucciones en diversos idiomas (cómo jugar, materiales, edad recomendada….)
  • 2 tableros a doble cara muy robustos. Cada cara tiene una imagen distinta: un mercado, una granja, una pradera y un parchís.
  • 2 dados grandes de madera: uno con colores y otro con puntos
  • Las fichas de madera. Por un lado tenemos varios animales (caballos, vacas, cerdos y ovejas – 3 de cada -); la comida (manzanas, aceitunas, huevos, queso, lechuga y zanahorias); así como un campesino, 1 luna y 6 estrellas.
  • 32 cartas a doble cara
  • 32 cartas de memo también a doble cara
  • 4 listas de la compra
  • 3 discos de granja

Como veis, lo que incluye Mi primer tesoro de juegos es una pasada. Los materiales destacan por su calidad (es un juguete que tiene que durar muchos años) y por los detalles: todos los elementos son preciosos.

El juego (o los juegos)

Sin duda, lo mejor de Mi primer tesoro de juegos es que es una colección muy completa. 10  juegos distintos en 1 con el que desarrollar nuevas habilidades. Todas las partidas son bastante cortas (de entre 10 y 15 minutos), para que a los más pequeños no se les haga eterno y pierdan el interés a mitad de la partida.

Quiero explicaros un poco qué juegos podéis encontrar en la caja (sin entrar en mucho detalle) para que veáis a qué me refiero cuando hablo de un gran abanico de posibilidades.

1. El parchís de la granja

Se trata del parchís de toda la vida, pero mucho más sencillo y rápido de jugar para que disfruten los peques de casa.

En vez de fichas, se juega con los animales de la granja (cerdos, ovejas, caballos y vacas).

El objetivo es recorrer todo el pasto con los 3 animales que tenga cada jugador hasta llegar a sus respectivos comederos.

2. El campesino trabajador

Se trata de un juego cooperativo donde nadie gana ni nadie pierde. El objetivo es que el campesino recoja toda la cosecha antes de que se haga de noche.

Para ello, cogemos el tablero de La Granja y situamos al campesino en la casilla de la casa de campo al campesino. Este, deberá avanzar una casilla siempre que en ella aparezca una flor del color que nos salga en el dado al lanzarlo. Es decir, si lanzamos el dado y sale azul y en la casilla siguiente hay una flor azul, podremos avanzar. En caso contrario, deberemos esperar turno y poner una estrella en el centro del tablero.

En las casillas de los extremos, las grandes redondeadas, procederemos igual pero al finalizar la labor del campesino, podremos los discos correspondientes.

Cuando el centro del tablero contenga todas las estrellas, pondremos la luna. La luna simboliza el final de la jornada laboral y entonces termina la partida.

3. Vamos de compras

Este es el juego favorito de mi hijo. Colocamos el tablero del Mercado, las tarjetas de la lista de la compra que necesitemos y ponemos los alimentos en el cesto de su color correspondiente.

El objetivo del juego es conseguir todos los elementos de nuestra lista. Para ello, lanzamos el dado y cogemos el alimento del color que nos indica (si lo tenemos) y si no, pasamos el turno.

Es un juego muy rápido y fácil, ideal para los más peques de casa.

4. ¡A los pastos, listos, ya!

Se trata de un juego de memoria a jugar con el tablero pradera, las cartas pradera, el campesino y el dado de puntos. El objetivo es encontrar el mayor número posible de animales.

Para empezar, las cartas se colocan boca abajo sobre el tablero y el campesino en cualquier casilla del camino. El campesino debe avanzar en función del número que saquemos en el dado. Si en la casilla en cuestión hay un animal, hay que encontrarlo en el tablero. Para eso, descubriremos una carta. Si es el animal que buscamos, nos quedamos la carta. Si no, debemos memorizarla y seguir lanzando el dado.

5. Pradera y establo

Este juego es el clásico memo, donde los jugadores deben memorizar la posición de las cartas que descubren para encontrar otra que contiene la misma imagen. En este caso, con las cartas pradera y establo, que esconden distintos animales.

Para jugar, tan solo hay que colocar las cartas boca abajo formando filas y columnas (no es necesario, pero es más fácil de memorizar) e ir descubriendo de dos en dos las cartas. Si encontramos dos iguales, las dejamos descubiertas encima de la mesa y, si no, volvemos a taparlas. El objetivo es encontrar dos animales de cada.

Estos juegos que os acabo de descubrir están recomendados a partir de 3 años y los hemos probado todos. Y nos encantan. Ahora voy a hablaros de los que aún no hemos podido probar porque son un pelín más difíciles para el peque (a partir de 4-5 años).

6. Múu Múu

Este juego es exclusivamente de cartas. Para empezar, repartimos 5 cartas a cada jugador (que no deberán mostrar) y las sobrantes se dejan boca abajo encima de la mesa. Se descubre la primera. Cada jugador deberá intentar desprenderse de una de sus cartas. Podrá dejarla encima de la mesa siempre y cuando coincida en color o motivo con la que se muestra. El objetivo es quedarse sin ninguna carta tras la partida.

Hay cartas con significado especial (obliga a un jugador a coger dos cartas del mazo, se pierde turno, etc.).

Este juego me recuerda mucho al juego de Uno pero para peques, así que a priori me llama mucho la atención.

7. El cuarteto de la granja

Volvemos a sacar la baraja de cartas y las repartimos todas entre los jugadores. Cada uno, debe examinarlas y buscar si tiene un cuartero (cuatro cartas con el mismo motivo). El objetivo del juego es conseguir formar todos los cuartetos (ganando el jugador que tenga más).

Para conseguirlo, por turnos, los jugadores irán preguntando a sus compañeros si tienen el motivo que buscan. Si es así, deberán dárselo a quién preguntó. Si no, le tocará el turno a otro jugador.

8. El dormilón

Este juego de cartas consiste en poner a prueba nuestra agilidad y concentración. Para jugar, repartiremos 5 cartas a cada jugador, que las tendrán en la mano sin mostrarlas.

El director dará la orden de ¡cambio de cartas! y cada jugador deberá pasar una carta sin mostrarla al compañero de su izquierda. Esto se repetirá hasta que alguno de los jugadores tenga un trío de cartas con el mismo motivo. Entonces, destapará sus cartas encima de la mesa y pondrá su dedo en la nariz. Los demás deben estar muy atentos y poner también su dedo encima de la nariz.

El último jugador en darse cuenta y hacerlo, recibirá una estrella o luna (cuando las estrellas se acaben). Gana el jugador que tenga menos piezas de madera cuando salga la luna.

9. Un día en el mercado

Este juego es parecido al de Vamos a la compra, pero con otro objetivo. Necesitaremos los mismos materiales (el tablero del mercado, los alimentos, las listas de la compra y el dado de colores.

Esta vez, las listas de la compra estarán a un lado de la mesa, a la vista de todos. Los jugadores empezarán por turnos a lanzar el dado, y si sale un color cuyo alimento esté en la lista, lo colocarán encima. Si esta lista se completa, se la queda el jugador que inició la jugada. Al final, gana quién haya conseguido hacerse con más listas de la compra.

10. Carrera por la granja

La rapidez es fundamental en este juego. Para empezar, cogeremos el tablero de la granja, un animal de cada, el campesino y el dado de colores. Los animales deben situarse en la casa de campo.

El primer jugador pondrá el campesino en la casilla en la que esté su animal en ese momento y lanzará el dado. Si en la siguiente casilla en dirección a las agujas del reloj hay una flor cuyo color coincida con el que salió en el dado, podrá mover el campesino hasta ella. En ese momento, puede seguir lanzando el dado (mantiene el turno) o pasar. Si pasa, colocará su animal en lugar del campesino, y éste lo cederá al siguiente.

Si el color del dado no coincide con el de las flores de la casilla, mala suerte, el animal permanece en su sitio y pierde turno, por lo que pasa el dado al siguiente jugador.

¿Qué aprendemos?

Los primeros juegos de mesa de los niños les permiten aprender muchas cosas nuevas y diferentes. Por un lado, al ser su primer contacto con este tipo de juegos, empiezan a experimentar la diversión de jugar en familia o con sus amigos, cuando son algo más mayores.

Aprenden las reglas del juego, algunas sencillas y otras que, poco a poco, se van complicando. A su vez ejercitan la memoria al recordar en qué consiste cada juego diferente, aprenden a tener paciencia y a esperar su turno, a entender las dinámicas y roles de cada jugador…

Mi primer tesoro de juegos les enseña muchas habilidades distintas. En este caja hay juegos de memoria, de lógica, de observación, de concentración, de cooperación, psicomotricidad fina, imaginación…

Haba, marca de referencia en juguetes educativos

No puedo acabar este post sin destacar la importancia de la marca alemana Haba en lo referente a juguetes educativos. Cuando visteis en mis redes sociales que los Reyes Magos nos habían traído este juguete, muchas me comentasteis que  en los colegios de vuestros hijos usaban los juegos de Haba como forma de aprendizaje. ¡Menuda maravilla!. Os invito a echar un vistazo a su web para alucinar de la cantidad de juegos y juguetes fantásticos que tienen.

Y vosotros ¿conocíais los juguetes y juegos de Haba? ¿Qué os ha parecido Mi primer tesoro de juegos?

Este artículo no es fruto de ninguna colaboración

Un comentario en “Juegos de mesa para niños: Mi primer tesoro de juegos de Haba

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