En casa somos bastante activos y el fin de semana y puentes aprovechamos para hacer pequeñas escapadas por el entorno para desconectar un poco. En nuestra última salida hicimos una excursión hasta el Pantà de Siurana, un sitio muy chulo para descubrir en familia, especialmente si tenéis niños. Nuestra idea inicial era también subir hasta el pueblo de Siurana, y tras una buena comilona visitarlo tranquilamente. Pero nuestros planes se torcieron por un imprevisto.
Dadas las elevadas temperaturas del mes de agosto, nuestro plan era muy sencillo y tranquilo. Llegamos al embalse por la carretera que llega hasta Cornudella de Monstant, cruzando el municipio hasta encontrar el desvío que nos lleva hasta el Pantà de Siurana. En unos 2 km llegaremos hasta un aparcamiento situado al lado de la presa, donde dejaremos el coche. Desde allí ya se ven varios senderos accesibles, también si váis con niños pequeños, para recorrer hasta llegar a la zona de baño, donde dejaremos los trastos y podremos refrescarnos, siempre atentos a las indicaciones y no colocarnos en la dona delimitada por boyas.
Esta vez, sin embargo, la visita al pueblo se suspendió en el último momento porque llegando a Siurana mi coche decidió hacer chof. Tras una laaaarga odisea de espera del taxi y la grúa, no nos quedaron ganas de visitar más mundo. Pero pronto retomaremos esta escapada pendiente y os lo contaré con mucho gusto.