No, la maternidad no es el problema. Que sí, que ser madre (o padre) es un giro de 360 grados a tu vida «antes de tener hijos» pero te aseguro que procrear no es el problema. Hay otras muchas cosas que influyen en que ahora todo lo veas distinto. Y te sobrepase. Y te agobie. Y hasta te canse. Porque la maternidad tiene efectos secundarios. Sí, como el prospecto de unas pastillas que no te lees por miedo a lo que encontrarás.