Segundo embarazo: semana de la 21 a la 27

Las semanas van que vuelan en este embarazo y muchos días me tengo que parar a pensar de cuánto estoy (cosa que con el primero no pasaba, sabía las semanas, días y casi las horas!) En esta etapa ha habido algunos cambios y nuevas pruebas, pero todo sigue según lo previsto y perfectamente.

Como os dije tras la visita de las 20 semanas, me recomendaron pasar por el endocrino para valorar la posibilidad de que el embarazo fuera de alto riesgo por el tema del tiroides que tuve en el postparto. A parte de solicitarme una nueva analítica más completa, revisaron todos los resultados previos y pruebas que me había hecho y, aunque aún no tengo los últimos resultados, está descartado el hipertiroidismo en el embarazo, aunque es más que probable que lo vuelva a sufrir una vez nazca la peque.

Test de O’sullivan

Esa analítica que me hice fue en la semana 24, momento en el que también me hicieron la prueba del azúcar o test de O’sullivan. Ya sabéis de qué va la mayoría, ya que esta prueba es famosa por ser un engorro: hay que tomarse un botellín de glucosa, esperar una horita y hacer la analítica para ver los niveles de glucosa durante el embarazo. Para mi gusto, el líquido no es tan malo como lo pintan. Es muy dulce (obvio) pero tiene sabor a limón y está fresquito.

Una de las diferencias respecto al embarazo anterior es que en esta ocasión no he ido en ayunas. Con el embarazo de M. fue sin desayunar porque así me lo dijeron pero esta vez, y tras leer muchos artículos, comprobé que no era necesario (e incluso era poco recomendable, ya que ir en ayunas hace que se incrementen las náuseas al tomar ese brebaje y puede ser que os dé por vomitar). No hace falta ponerse morada, pero tampoco es necesario ir con el estómago vacío.

Aunque esta prueba no sirve directamente para indicar una diabetes gestacional, si los resultados están alterados, hay que pasar por el Test de Tolerancia Oral a la Glucosa (TTOG), también conocido como “curva de glucosa” o el “coñazo de esperar 4 horas”. Pese al rollo que supone, son pruebas importantes (aunque opcionales) para evitar complicaciones en el embarazo y el desarollo del bebé.

Aunque no he comentado los resultados aún con el médico, parece que el tema del azúcar ha salido bien, aunque tengo otras alteraciones diversas (infección de orina, anemia… ).

última ecografía

Según la última ecografía realizada, en la semana 25, la peque pesa casi un kilo (960 gramos aprox) y su peso y dimensiones son las normales en estas fechas del embarazo. Aunque la noto mucho y se va moviendo, sí que recuerdo que M. se movía muchísimo más durante la gestación, y además tenía mucho hipo, algo que al principio resulta gracioso pero que también cansa cuando a las 4 de la mañana tienes el abdomen dando brincos.

Como tengo bastantes contracciones, estamos atentos a cómo va evolucionando todo con visitas más frecuentes al ginecólogo de la mútua. La verdad es que yo tengo la intuición que esta niña va a llegar antes de lo esperado…

cansancio y molestias

El cansancio y molestias típicas del embarazo se han acentúado estas últimas semanas, como es lógico. Al calor que hace hay que sumar que tengo bastante trabajo y un bichillo que no para ni un segundo. Descansar por las noches se hace cada vez más complicado por el volumen de la tripa y las altas temperaturas, así que calculo que a principios de agosto me cogeré la baja médica.

VACUNA TOSFERINA

La última prueba que me he realizado ha sido ponerme la vacuna de la tosferina. En Catalunya es de esas vacunas recomendadas desde hace algunos años. El objetivo es proteger al bebé durante sus primeros meses de vida a través de la vacunación durante el embarazo, ya que la primera dosis contra la tosferina se la administran a los recién nacidos alrededor de los 2 meses.

Esto ha sido hoy mismo, así que una cosita menos, y ahora a pensar en que las semanas avancen un poco más rápido porque esto, aunque las semanas vuelen, se está haciendo largo, largo… 😉

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