Segundo embarazo: semana 28 a la 33

Empiezo a ver la luz al final del túnel. El embarazo llega a su recta final y esta semana cumpliré 34 semanas de gestación. Eso quiere decir que queda mes y medio aproximadamente para que nazca la peque. Si me pasa como en el primer embarazo, las últimas semanas me pasaron volando entre preparativos y mil cosas más, así que estoy deseando que llegue octubre.

Desde el último post sobre el embarazo, donde os contaba las novedades, han pasado pocas cosas relevantes. He seguido con las visitas rutinarias a la comadrona para escuchar el latido del bebé y realizar el control de peso (llevo 6’700 kg, lo cual creo que está muy bien) y tensión arterial y con mis problemas de infección de orina. Como en el primer embarazo, cultivo tras cultivo me sale infección y me tomo los antibióticos que me recetan, que no me deben hacer gran cosa. En esta ocasión, sin embargo, además, me ha salido positivo a una bacteria llamada “klebsiella pneumoniae”.

La verdad es que me agobiaba pensar que la bacteria podía afectar al feto o complicarse y tener problemas en el riñón (los tuve en el primer embarazo y fue el motivo principal de mi baja médica… y os aseguro que no he sentido nunca un dolor como ese), así que pedí consejo a la compi Belén (de Doble Aventuras y Belén Doula Barcelona) para ver si podía esperar a la siguiente visita con el ginecólogo o mejor acudir de urgencias. Finalmente acudí a urgencias para que me pusieran tratamiento lo antes posible y estuve 10 días con amoxicilina, esperando esta vez notar alguna mejoría.

El pasado martes me realizaron la última ecografía de la Seguridad Social. En ella corroboraron que la nena está bien colocadita, con la cabeza hacia abajo, y que parece que es algo más grande de lo esperado en estas fechas. Concretamente, pesa casi 2,300 kg, y se espera que en la semana 40 haya alcanzado los 3,5 kg. Para mí eso es bastante, teniendo en cuenta que su hermano pesó 2,900 kg (y los niños suelen ser mayores). Sea como sea, lo importante es que todo está bien.

Dadas las dimensiones, me han corregido las fechas del embarazo. Si bien, por la última regla, durante la visita estaba de 33+2, en realidad corresponde a 33+6. Es una leve modificación que en realidad no tiene mucha importancia, ya que es una estadística que se elabora en función de las dimensiones del feto y es muy aproximada.

nuevas pruebas

Casualidades de la vida, el mismo día por la tarde tuve visita por la mutua, por lo que me volvieron a hacer otra ecografía. En ella constataron el peso y dimensiones de la peque, y me emplazaron a una nueva visita en 15 días. En ella me realizarán una ecografía vaginal para ver el estado de la cicatriz de la cesárea por dentro (para medir su grosor) y la pelvis, con el fin de asegurarnos que en esta ocasión, si todo sale según lo previsto, no hay inconveniente en tener un parto vaginal.

Preparativos

Estos últimos días me he puesto las pilas con algunos preparativos (prefiero hacerlo cuando me encuentro medianamente bien, que dejarlo para el final). Ya tengo bastante adelantada la canastilla del hospital (muy similar a la que preparé para el nacimiento de M. ). También tengo listas las cositas que necesitaremos las primeras semanas: la ropita, pañales, toallitas, enseres de higiene personal… Hemos lavado a fondo mini-cuna y carrito, así como la hamaca, ropa de cama, mantas, arrullos… Vamos, que está todo bastante avanzado.

También tengo preparado el plan de parto, un documento indispensable para tener un parto respetado. Si la memoria no me falla, es muy parecido al que preparé hace 3 años, aunque en esa ocasión pocas cosas pude llevarlas a cabo ya que como sabéis el peque nació por cesárea por venir de nalgas completas.

En el próximo post sobre el embarazo estaré a pocos días de dar a luz, deseando estoy que pase rapidito.

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