Piojos: prevención y tratamiento

Son el enemigo number 1 de todo padre y madre con hijos en edad escolar. Son pequeños y aparentemente inofensivos, pero acabar con ellos es una lucha cuerpo a cuerpo dónde solo gana el más rápido. Estoy hablando, como no, de los piojos, esos seres diminutos que pueblan las cabezas de nuestros hijos desde el día 1 de empezar el colegio y nos amargan la existencia. ¿Cómo evitarlos? ¿Qué hacer si aparecen? ¿Qué medidas hay que seguir para evitar su contagio? Hoy os hablo de piojos: prevención y tratamiento.

No hacía ni 15 días del inicio del colegio que nos pasaron la temida circular informativa avisándonos de la presencia de piojos en el centro y algunos consejos para su prevención y eliminación.

Yo entré en pánico y mi marido no os quiero ni contar. Fueron muchas las mamis blogueras que me informaron  de cómo proceder y qué tratamientos usaban (¡gracias) y con esa información base, busqué en internet información oficial para saber cómo actuar antes de que los indeseados bichitos asomaran.

La información era mucha y bastante contradictoria, mucho remedio casero sin eficacia demostrada y mucho “amimefuncionismo”, ya sabéis, ” a mí me ha ido bien tal producto o hacer el pino puente con la cabeza mojada, mi hijo nunca se ha contagiado”. El más popular, por ejemplo, es el aceite de árbol de té, que se vende como churros  (a un precio bastante elevado, por cierto) aunque no hay ninguna evidencia científica de que funcione, es decir, que tanto si lo usas como si no, tu hijo puede coger piojos.

Bien, el contagio puede producirse o no, y no todos los productos que se recomiendan por internet y por el boca a boca funcionan, así que quería usar algo que realmente tuviera eficacia demostrada y no simple palabrería.

OTC: como anillo al dedo

Casualmente (bueno, casualmente no, ya que en estas fechas el monotema en las puertas de las aulas son los dichosos piojos) unos días antes me llegó una invitación para asistir a un evento blogger en Barcelona de la mano de Laboratorios Ferrer y OTC, una marca que ofrece soluciones para piojos (también tiene una gama de antimosquitos). Aunque rechacé la propuesta dada mi situación actual de mujer con un gran bombo por delante, OTC me mandó un kit completísimo de prevención y tratamiento y, lo que más agradezco, mucha información sobre los piojos, cómo evitarlos y cómo erradicarlos.

De toda la información que me hicieron llegar, os resumo lo más relevante:

  • Los piojos viven durante un mes más o menos
  • No saltan ni vuelan (aunque todos nos los imaginamos dando brincos de cabecita en cabecita en el patio del colegio); su desplazamiento es corriendo
  • Su presencia no tiene nada que ver con la falta de higiene, así que, por muy remono y limpito que vaya vuestro hijo… puede contagiarse. De hecho, no son tontos, así que prefieren el pelo limpio.
  • Se alimentan de sangre
  • Son más habituales en la zona de la nuca y detrás de las orejas
  • Producen picor, irritación y, por ende, infecciones porque nos rascamos

Cómo prevenirlos

La prevención y detección a tiempo es fundamental para llevar a cabo con éxito nuestra misión. Por eso, desde el momento que nos llegue la circular de la escuela avisándonos de la presencia de piojos en algunos alumnos, debemos ponernos las pilas. Yo, de hecho, diría más. Dudo que se haya dado el caso de algún colegio sin piojos, así que desde que empiezan las clases, es importante que reviséis bien las cabecitas de vuestros hijos para evitaros sorpresas.

Una buena opción es hacerlo el viernes, a las puertas del fin de semana. Para hacerlo, coger una lendrera (a partir de ahora vuestra mejor amiga) y pasadla mechón por mechón por el pelo de vuestros hijos. No me quiero ni imaginar el engorro cuando el pelo es largo…. Hay que prestar mucha atención a la nuca y detrás de las orejas. Para comprobar si hay piojos, sacudid la lendrera suavemente encima de un papel blanco y después limpiadla bien con agua caliente.

Si no hay piojos… ¡enhorabuena! Aún así, es recomendable que uséis algún tratamiento preventivo para mantener esa cabeza libre de indeseados bichitos. Uno de los que se considera más eficaz es el vinagre. Tras el baño, podéis aplicar una mezcla a partes iguales de vinagre de manzana y agua tibia sobre la cabeza de vuestro hijo, sin aclarado posterior.

Nosotros hemos probado el vinagre y es imposible ponérselo, ya que se queja y se retuerce y le acaba entrando en los ojos. Así que la solución de OTC formulada con árbol de té y vinagre de quassia amara nos ha venido genial. Es en formato spray y se lo ponemos después de la ducha y lo peinamos. Tiene un aroma bastante agradable y le decimos que es colonia (que es la única manera que acepte).

Qué hacer si hay piojos

Si hay piojos… empieza la fiesta. Hay diversos tratamientos disponibles en farmacias, cuya eficacia no puedo comentar porque, por suerte y espero que por mucho tiempo, no he tenido que echar mano de ellos. El que tengo yo es el que os comentaba de OTC. Me lo han recomendado varias personas por ser de los que mejor funcionan y mejor de precio.

Consta de una gama bastante amplia de productos (champúes y lociones) para eliminarlos. Disponen de loción y champú a base de permetrina (es lo más recomendado por su eficacia), loción sin insecticida y para pieles atópicas… así como lendrera para retirarlos y el spray y champú protector para evitar que vuelvan a hacer acto de presencia. Todos los productos, su eficacia, así como los kits ahorro (para mí la mejor opción) podéis encontrarlos en su web.

Además de tratarlos, si los piojos han hecho acto de presencia, conviene seguir unas medidas de higiene para contener al máximo la propagación. Las sábanas, toallas y toda prenda que haya estado en contacto con la cabeza hay que lavarla a 60º, usando después secadora y/o plancha de vapor. Los peines, lendrera, gomas de pelo, etc. hay que lavarlos también muy bien con agua caliente. Conviene además aspirar las camas, sofás, moquetas y alfombras.

Si vuestro hijo tiene piojos, debéis decirlo en la escuela y no llevarlo hasta que os aseguréis que no queda ni rastro de estos indeseables.

Ánimo y ¡a por ellos!

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