Mi experiencia con el porteo y cómo elegir un buen portabebés

Mi experiencia con el porteo y cómo elegir un buen portabebés

Uno de los mandamientos de la crianza con apego (ya os adelanto que le tengo un poco de tirria a ese concepto y me gusta más hablar de crianza respetuosa) es que los bebés deben ser porteados. Fijaros que no digo “pueden ser” si no que “deben serlo”. Parece ser, según opinólogos y, sobre todo, opinólogas, que los bebés son más felices, sanos y risueños si son permanentemente porteados, y si no van en carrito, mejor que mejor. Esto os aseguro que no me lo invento, hay una especie de confabulación / teoría que dice que los bebés odian ir en el carro y prefieren ser siempre porteados. Como os podéis imaginar…discrepo. Hoy voy a contaros mi experiencia con el porteo.

Porteo ergonómico

Ilustración de Pajarito Pinzón

Yo porteo desde casi el principio de nacer M. Ya embarazada pensé que sería una buena idea tener una mochila para poder llevarlo en ciertas ocasiones. Primero elegí una en la tienda de puericultura que resultó no ser ergonómica (es decir, que no respetaba la posición y anatomía del bebé), así que la descarté. En el grupo de apoyo a la lactancia al que iba, una amiga me enseñó su mochila ergonómica: una manduca. Me gustó mucho que era muy acolchada en los tirantes y tenía un precio asequible y me la compré. El peque tenía un mes y medio y empecé a llevarlo ahí. Meses después me enteré que no era muy recomendable y que las mochilas es mejor usarlas cuando ya se sientan solos (alrededor delos 6 meses). Entonces en el mismo grupo, la matrona nos habló de los fulares elásticos, muy suaves y cómodos para usarlos dentro de casa y aptos desde el nacimiento. Como M. es un niño bastante demandante, pensé que me iría muy bien para poder hacer cositas en casa y llevarlo en brazos. Y así fue. ¿El problema? Pues que el fular elástico a partir de los 8kg (creo recordar que mi hijo pesaba eso a los 4-5 meses más o menos) es muy incómodo…el niño empieza a rebotar y hay que buscar otro sistema. Así que volvimos a la Manduca.

¡Bendita Manduca!

Mi experiencia con el porteo y cómo elegir un buen portabebés

Manduca

Nuestra mochila ergonómica nos ha salvado en muchas ocasiones. Cuando te faltan manos para llevar el bolso, la compra y el carrito ¡bendita Manduca!; cuando llueve y tienes que ingeniártelas para meter al peque en el coche sin que se moje él, el carrito o tu propio ser ¡bendita Manduca!; en terrenos poco adecuados como pueblos con suelos de adoquines, playa, montaña…¡bendita Manduca!; para relajar y dormir al peque ¡bendita Manduca!

Pero… ¿ha sido mi hijo más feliz por ser porteado? Pues yo diría que no. De hecho, a él le gusta mucho ir en carrito. Le gusta pasear en él y dormir en él. Es cierto que durante un período no quería ir en el carro. Cuando llevábamos el capazo. Eso es un clásico. Los bebés llega un día que descubren que más allá de ese enorme capazo que les cubre hay un mundo y quieren verlo. Que se tumbe otro, que yo quiero ver cositas. Y entonces llega el momento de pasarlo a la sillita. Y tan felices.

Seguramente sí que hay bebés que odian ir en carro. Pero os aseguro que hay bebés que odian ser porteados. Esto para las que no ven más allá del porteo es inconcebible, pero es así. Argumentan que se debe a que: A. el portabebés no es el adecuado. B. el portabebés no está bien puesto. C. Te pones nerviosa y el bebé lo nota. Pueden darse tales circunstancias, pero también podemos aceptar que el bebé no quiere ir ahí y ya está. No pasa nada. Respetemos su decisión.

Uno de los temas que van de la mano al porteo es el dolor de espalda. Llevar a un bebé de más de X kilos encima, cómodo no es. Es más cómodo que llevarlo en la cadera y sujetarlo con el brazo, eso sí, pero los kilos se notan. La espalda lo nota. A veces no es simplemente cuestión de que esté bien puesto o sea ergonómico, es una cuestión de lógica aplastante: son kilos que, por muy repartidos que vayan, están ahí. La gente que carga con un bebé de 18 kilos encima y dice que no nota nada…hombre, igual es para que os lo hagáis mirar, porque se nota y mucho.

Según mi experiencia con el porteo, mi recomendación es que lo probéis. Hay muchas situaciones en el día a día en las que tener un portabebés va a ser una gran solución, es como un complemento más para vuestro bebé, algo que complementa al carro.

Cómo elegir un portabebés

Para empezar, debe ser un portabebés ergonómico. Que no os den gato por liebre, que es muy fácil caer en el error de comprar uno no ergonómico. Mi consejo es que vayáis a una tienda especializada de porteo (no a una de puericultura, ya que normalmente no tienen ni idea de porteo ergonómico) y veáis las múltiples opciones que tenéis. Allí podréis probar e incluso alquilar algún portabebés para que comprobéis si es lo que necesitáis o no. Cada niño es distinto, cada clima también… Tenéis que sentiros cómodas con su uso, igual que el bebé. El hecho de que sea ergonómico facilitará que os resulte cómodos ambos, además de no ser perjudicial para el desarrollo de vuestro pequeño.

No hace falta gastarse mucho dinero, de verdad. Hay un gran negocio alrededor de los portabebés (como tantos otros) y hay unidades limitadas, modelos exclusivos, etc. Si queréis portear pero no sois unas frikis rematadas, lo mejor es elegir un portabebés que podáis aprovechar el máximo tiempo posible, alguno evolutivo que os sirva a los 0 meses y a los 15. Si luego resulta que os pirra el tema podréis comprar más, los que os dé la gana, pero yo personalmente no entiendo a la gente que tiene 7 portabebés, uno para cada día de la semana. Y ya ni hablo de la gente que tiene 50.

5 comentarios en “Mi experiencia con el porteo y cómo elegir un buen portabebés

  1. mamirecientecuenta dijo:

    A mi me encanta el porteo y debo decir que nos ha salvado de muchas. La peque es muy demandante y es de esas que el carro no le hace mucha gracia, así que con 10 kilos que pesa, aún la porteo, porque ella y su mochila siempre van juntas 🙂
    Saludos

    • Maternitis dijo:

      Yo creo que es un complemento genial, nosotros la usamos a diario. Pero es cierto que hay niños que no les gusta (igual que otros no soportan el carro). Muchas gracias por pasarte!

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