Hoy leemos: La princesa y el guisante

“La princesa y el guisante” es un cuento clásico que cuenta con muchísimas versiones distintas. Hoy os traigo la que tenemos nosotros, de la Editorial Anaya, un cuento corto con final feliz que en casa nos gusta mucho. Este cuento de hadas del danés Hans Christian Andersen es muy, muy antiguo, concretamente de 1835. ¿Queréis descubrirlo?

Los cuentos de princesas no son solo para niñas. En casa somos amantes de la lectura y al peque le encantan los cuentos. Tiene ya una buena biblioteca con títulos muy variados y, hace poquito, incorporamos este clásico de “La Princesa y el guisante”.

Autor: Hans Christian Andersen
Ilustraciones de Elena Odriozola
Tapa dura: 32 páginas
Tamaño | 17,50 x 22,00 cm
Edad recomendada: 5 años
Editor: Anaya
Idioma: Español
ISBN | 978-84-678-7162-3

sinopsis

Érase una vez un príncipe que había viajado por todo el mundo en busca de una auténtica princesa. Una noche, en medio de una fuerte tormenta, llamó una joven a las puertas de palacio. ¿Sería una princesa de verdad?

La historia narra el deseo de un príncipe de encontrar a una princesa de su agrado con la que casarse. Hasta aquí, puede parecer el mismo cuento de siempre, pero “La princesa y el guisante” tiene un hilo argumental distinto.

El príncipe no quería a cualquier princesa, quería a una auténtica princesa. Pero un día, bajo una tempestad y una tormenta espantosa, llego hasta su casa una auténtica princesa. Pero sin aspecto de serlo. Llevaba la ropa mojada y el pelo empapado y enmarañado.

Pero aseguraba ser una auténtica princesa. La reina, para comprobarlo, le colocó un diminuto guisante en la cama y encima puso 20 colchones y 20 edredones. ¿Notaría la princesa el guisante? ¡Sólo una auténtica princesa lo haría!.

¿Qué aprendemos?

“La Princesa y el guisante” nos habla de algunos sentimientos, como la tristeza del príncipe al no encontrar lo que busca; la paciencia y la perseverancia. Y también de las apariencias. Por un lado, nos enseña que a veces las cosas no son como las vemos a simple vista, si no que hay que profundizar un poco más.

Y por último, “La princesa y el guisante” también trata sobre el aspecto físico. La verdadera princesa no era ninguna de las que llegaban a palacio para conocer al príncipe, era la que menos lo parecía.

Nos gusta porque…

“La princesa y el guisante” nos gusta porque es un cuento diferente, con un final feliz (algo que no suele ocurrir en los cuentos de Andersen) y una historia bonita. Es muy breve y los pequeños entienden con facilidad lo que sucede.

Las ilustraciones son llamativas por su originalidad, de trazos sencillos y largos. El formato del libro también nos encanta, de tapa dura, súper resistente, y pequeñito para llevarlo a cualquier parte.

Y ahora contadme, ¿conocíais el cuento de “La Princesa y el guisante“?

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