Entrevista a Tang de Naranja

Entrevista a Daniel, de Tang de Naranja

“Siempre me había negado a hablar de paternidad, pensaba que no era nadie para escribir sobre el tema dando lecciones”

Aunque es un fenómeno aún un poco extraño, casi paranormal, cada vez son más los padres que se animan a contar sus aventuras y desventuras en el agotador y extenuante fantástico mundo de la crianza de sus hijos. Hoy tengo el placer de contar en el blog con Daniel, más conocido por ser el artífice del blog Tang de Naranja, galardonado hace pocas semanas con el premio al Blog Revelación que concedía Madresfera. Os dejo con él.

Entrevista a Tang de Naranja

Daniel y Laura luciendo camisetas muy molonas.

Soy Daniel, un niño de 32 años. Gracias a que trabajo en el negocio familiar dispongo de mucho tiempo para ocuparme de Laura, que tiene ahora 5. Aunque físicamente soy una persona “parada” (un poco vago, vaya, así en general), tengo muchas inquietudes y necesito estar centrado en algo en todo momento. Antes de ser padre, esa atención se la llevaban los LEGO, videojuegos, cómics, cualquier coleccionable de esos que salen los septiembres, y todo lo que me pudiera entretener mínimamente. Que así, pensándolo ahora, puede que quizá lo de estar todo el día liado con mis cosas fuera una de las razones de tardar tanto tiempo en encontrar a mi mujer.

Desde que llegó la niña, la verdad es que no han cambiado mucho las cosas: los LEGO ahora son DUPLO; los cómics, cuentos; coleccionamos Pinypons y, principalmente, nos hemos aficionado a los juegos de mesa, que son una gran herramienta para su desarrollo y, sobre todo, para pasar un buen rato divirtiéndonos juntos. En lo de los videojuegos aun no la he metido, me parece muy pequeña para eso y no veo necesidad de que se pase el día delante de una pantalla.

¿Qué hace un padre como tú, en un sitio como este?

Mi mujer trabajaba en una famosa panadería de Córdoba pero, durante el embarazo, tuvo problemas y pidió la baja. Como los contratos en dicha empresa se hacen de manera “algo irregular”, no tuvieron mucho problema en echarla. Así que, tras unos años dedicándose plenamente a cuidar de Laura, llegó el momento de hacer algo, y ese algo fue hacerse autónoma. Y, como digo siempre, al hacerse ella autónoma, yo me hice padre soltero. Que si es la primera vez que me lo oyes decir puede resultar gracioso, pero es una tragedia. Ser autónomo, y encima madre, en España, es un infierno. Para ella, para mí y, sobre todo, para la niña.

Así que, teniendo tantas horas que pasar con la niña, intentando entretenerla, se me ocurrió lo de abrirme el blog para contar cómo lo hacía. Mi idea era mostrar manualidades y demás cosas que hacíamos, pero de forma poco personal. Al poco, llegó a mi vida Madresfera, los Papás Blogueros y descubrí un nuevo mundo. Sí, abrí el blog sin saber absolutamente nada de todo lo que se mueve en esto de la m/paternidad. Siempre me había negado a hablar de paternidad, pensaba que no era nadie para escribir sobre el tema dando lecciones, pero entonces llegó Alberto Soler y algo cambió. Aunque de eso hablaremos más adelante.

¿No es la blogosfera sobre estos temas una cosa de mujeres?

Sí, para que engañarnos. Pero poco a poco van apareciendo más hombres y gracias a Papás Blogueros vamos teniendo más visibilidad. Y son muy diferentes a los blogs de madres. Los blogs de mujeres, por lo general, podrían servir de guía para futuras mamás. Los nuestros suelen estar más centrados en el desahogo personal o el simple entretenimiento.

Hace poco recibiste el premio al blog revelación del 2015 que concedía Madresfera. ¿Cuál es la clave del éxito?

Pues ni la conozco ni tengo interés en hacerlo. Algún día le tendré que preguntar a Mónica qué es lo que dijo en la entrega del premio, porque no me enteré. Yo estaba en el escenario, presentando la gala, así que tenía la cabeza en qué es lo que vendría a continuación y no le prestaba atención.

Creo recordar algo sobre haberme metido de lleno en la comunidad y… bueno, no sé qué más. Así que, más que por el blog, que no nos engañemos, es un blog pequeñín, es porque cuando algo me gusta, le dedico todo mi esfuerzo, y formar parte de Madresfera y Papás Blogueros es algo que me gusta mucho, así que me paso el día creando eso mismo, comunidad.

Y sobre lo de no tener interés que mencionaba antes, claro que gusta ganar un premio, que alguien te reconozca que haces algo bien, y más cuando eso que haces viene dado por algo tan oscuro como la mala época en la que mi mujer fue autónoma. Pero la verdad es que me ha creado algo de ansiedad ante tanta atención que, precisamente, me ha hecho perder el rumbo de todo por lo que me han dado el premio.

Y es que no toda la atención que te prestan es con buena fe. En 11 meses que llevo por aquí no he tenido nunca un problema con nadie y 5 días después de ganar el premio me montan un pollo en Twitter. Pero bueno, serán casualidades, supongo.

Ahora, por suerte, creo que he vuelto a centrarme. Y más me vale que sea así, que vaya broncas me echa mi madre diciéndome que tras el premio escribo peor.

Para quién no te conozca, ¿sobre qué escribes en tu blog?

Venga, volvamos a lo de arriba:

“Siempre me había negado a hablar de paternidad, pensaba que no era nadie para escribir sobre el tema dando lecciones, pero entonces llegó Alberto Soler y algo cambió.”

Sí, ahora hablo de vez en cuando de paternidad, pero porque me di cuenta de que no hace falta hablar de ello intentando sentar las bases de nada, simplemente hablo de MI paternidad, de cómo la vivo, de lo que me hace sentir y de cómo me gusta educar a mi hija. Tengo varias secciones en el blog aparte de en la que hablo de paternidad, que se resumen en: leer, jugar y cocinar.

“Lo que leemos” no tiene mayor misterio, hablo de los cuentos que leemos en casa cada noche. “Jugamos en familia” es la sección donde hablo de los juegos de mesa que compramos y con los que nos divertimos. Aquí sí que me permito “aconsejar”, ya que nos encontramos con el problema de la “edad recomendada”, que no siempre está bien ajustada. Si nuestra experiencia sirve para que otros padres puedan saber si deben o no comprar un juego, pues mejor. Y “con sus manos”, que creo que es mi sección favorita. Empezó con la idea de “he visto esto en tal blog, a ver si es verdad que un niño puede hacerlo y que quede como esa obra de arte que sale en el artículo”. Iba a ir sobre cualquier cosa, pero se ha quedado en la cocina, y no sólo de otros blogs, ya que sentí la necesidad de compartir la receta de los famosos flamenquines cordobeses. Además, es con la sección que hemos dado el salto a YouTube, donde Laura está robando los corazones de la gente.

¿Crees que hay rivalidad entre blogueros? (mójate) Dime tus 3 blogueros favoritos y otros que 3 que no te gustan (haciendo amigos).

Sí, claro, a mí me han llegado a acusar de defender mi opinión simplemente por subir en el ranking. Todavía estoy intentando procesar esa afirmación, la verdad es que es algo absurda. El problema es que hay gente que más que blogs tienen teletiendas, por lo que necesitan estar ahí arriba y piensan que todos somos así. Y ahí es donde entran los blogs que no me gustan, precisamente muchos de los que andan por arriba, los que más que blogs sobre maternidad o paternidad son simples escaparates de cosas para el bebé. Que entiendo que existan y que sean los más visitados, pero mi blog no es mi vida, ni mi fuente de ingresos, ni quiero que lo sea, es sólo un sitio en el que pasármelo bien.

En el lado contrario, los que sí me gustan: empiezo la mañana visitando la página de Papásblogueros.com para saber qué es lo que han escrito los demás compañeros, aunque también se puede ver en su Facebook donde van compartiendo las entradas y campañas que llevan a cabo, como la de #PadresIgualitarios, donde se pretende dar visibilidad a los padres cuidadores.

Por supuesto, adoro a mi Principesa de Preslav, una de las primeras personas que encontré (o me encontró) por estos mundos blogosféricos y de la que soy más que fan. Tanto que la engañé para que me dejara tener una categoría conjunta en los blogs, las “cartas a…”, en la que nos enviamos cartas sobre algunos asuntos de actualidad.

Voy leyendo otros blogs, pero sólo cuando me recuerdan que tengo que hacerlo, ya sea por spameo (con cariño) por el whatsapp (¡un beso grupo!) o por twitter. No voy a nombrarlos porque se me olvidará alguno y se me enfadarán, pero a ver si se asoman por los comentarios 🙂

21 comentarios en “Entrevista a Daniel, de Tang de Naranja

  1. yyoconestasbarbas dijo:

    Dani… ¡Eres un cacho de pan, amigo! Casi tan bueno como el que pinta en vuestro vídeo, me atrevería a decir… 😉
    ¡Escritura & diversión, y una pizca de sentimiento honesto! Esa es la receta buena… Y por lo que te dieron la aspirina gigante, me imagino (¡tampoco recuerdo el discurso de Mónica…!)
    Besazo, a entrevistadora y entrevistado…

    • Maternitis dijo:

      ¿¿¿Pero se puede saber qué os habíais tomado que nadie recuerda el discurso de Mónica!!!!???? Os van a expulsar de la blogosfera paternal! Por sinvergüenzas! Un besazo a ti también y mil gracias por pasarte a comentar 😉

  2. Sara dijo:

    Lo poco que se de él, por el grupo de whatssap, está reflejado en la entrevista. Me da a mi que este chico es genial Gracias por mostrarnos un poco más de él, Nerea. Buenas noches

  3. naikari25 dijo:

    Nos vamos dejando caer todos los del grupo de whasap, jejejejeje
    Me ha encantado la entrevista a Daniel, y eso de sentirse padre soltero me ha llegado al alma, porque ciertamente, suele pasar eso si tu pareja es autónomo.

    Un beso

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