Entrevista a Principesa de Preslav

“La experiencia con mi hija no me ha hecho rechazar la lactancia materna. Sé que es la primera opción, la más sana, pero no creo que se deba practicar a cualquier precio”
Principesa Preslav

La Principesa

En esto de internet, bloggers los y las hay a patadas. Cada un@, como es obvio, de su madre y de su padre. Pero Principesa de Preslav es peculiar. Si conocéis su blog o la seguís en alguna red social, sabréis que es un poco rebelde y que va a contracorriente. A su rollo. Principesa de Preslav habla de maternidad y crianza sin pelos en la lengua. Y de momento no le va nada mal. Con sólo 10 meses, su blog ha conseguido quedar en la 6a posición en la categoría Personal (una de las más disputadas).

Como a todas las que nos metemos en el mundillo, el shock de la maternidad (y también las ganas de guerra 2.0) la llevaron a explicar sus peripecias como madre de una pequeñaja de 13 meses de una forma diferente, sin medias tintas. A ver qué nos cuenta, seguro que sus palabras no nos dejan indiferentes.

¿Quién es la Principesa de Preslav?

Soy una persona normal y corriente que se convirtió en madre junto a su Consorte hace 13 meses y que desde entonces anda sumida en una vorágine constante entre mantener controlado el genio maternal, criar a mi hija y seguir sacando adelante mi negocio.

Principesa de Preslav es mi alter ego, como el Clark Kent de Superman; es mi nombre 2.0 para hacer terapia en el blog y con la gente que voy conociendo en las redes sociales.

En tu blog hablas de maternidad, crianza y lactancia (como la mayoría de nosotras), pero desde otro punto de vista. Para empezar, tu experiencia dando el pecho a tu hija no fue muy buena. ¿Qué pasó?

El parto se alargó debido a varias urgencias en maternidad y de mientras, a un par de matronas se les ocurrió que me hartara a empujar en vez de esperar a la ginecóloga. Eso hizo que mi hija hiciera yoyó durante hora y tres cuartos y nació estresada. Sinceramente creo que nació estresada y no sólo porque saliera como un cangrejo de roja.

¿Cuál crees que fue el problema?

El piel con piel la volvía loca. Cada vez que se ponía a mamar se ponía morada del cabreo y todo se reducía a un par de cosas: no se enganchaba al pecho porque perdía el pezón en la boca y nadie en el servicio de maternidad nos dedicó un par de minutos para intentar solucionarlo o decirnos qué hacer. Yo creía que era parte de su trabajo, pero al parecer no tuve suerte. Era Navidad y el servicio estaba colapsado hasta el punto en que ni siquiera tenían tiempo para darnos leche artificial para que la niña comiera.

Estuvimos dos días en el hospital donde, literalmente, la cría apenas comió nada. Todavía hoy me arrepiento de no haber puesto una queja en atención al paciente por la panda de ineptas con las que nos cruzamos. El trato de la mayoría fue malísimo.

Después nos buscamos una asesora de la Liga de la Leche que lo intentó todo para conseguir que la niña mamara, pero ella misma nos dijo que nunca había visto un caso igual. La matrona del ambulatorio también me ayudó y conseguimos que tomara del pecho varias veces, pero la niña se desesperaba del hambre que tenía.

Al final, después de dos semanas de calvario y en vistas a que perdía mucho peso y yo me estaba desquiciando y volviendo loca (la frustración es mayúscula cuando las cosas no salen como esperas y más si estás de post parto) nos pasamos a la leche artificial y la niña empezó a comer como es debido.

No sé si tienes pensado volver a tener hijos, ¿te gustaría probar de nuevo?

No sabemos si tendremos un segundo, pero la experiencia con mi hija no me ha hecho rechazar la lactancia materna. Puede que parezca eso cuando hablo del tema, pero no es eso, es la incapacidad para entender la testarudez de algunas personas sobre este tema. Sé que es la primera opción, la más sana, pero no creo que se deba practicar a cualquier precio.

Con mi hija no funcionó, pero lo intentaría de nuevo con un nuevo bebé. Eso sí, no tardaría dos semanas en decidir dejarla si viera que la experiencia se repite. No volvería a pasar por ese calvario otra vez, lo atajaría mucho antes y me daría exactamente igual escuchar opiniones “expertas” que lanzan mensajes muy bonitos, pero que no han estado en nuestra situación que, por cierto, no deseo a nadie.

Otra de las cosas que creo que te diferencia de otr@s blogueros es que muestras poco de ti y tu familia. ¿A qué se debe?

A pesar de que hablo de nuestra experiencia y de anécdotas que me cuentan mis amigas o mi entorno, no quiero mezclarlo con nuestra vida cotidiana. Respeto que haya quien se muestre a cara descubierta y muestre a sus hijos, pero no va conmigo. Prefiero escudarme en mis dibujos y mantener un mínimo de privacidad. No es por nada en concreto, sólo creo que no hace falta sacar fotos nuestras para mantener el blog.

He leído en alguna ocasión, que contar esa experiencia te ha llevado a enfrentamientos en las redes. ¿Por qué motivo?

Creo que tengo poco tacto, soy muy rotunda y que salto en seguida con según qué temas. Tampoco es que hayan sido enfrentamientos desagradables, sólo ha sido choque de opiniones totalmente opuestas.

Tengo una especie de trauma por lo de la lactancia y cuando leo frases lapidarias que generalizan en exceso me sube la bilirrubina. Lo mismo con la conciliación, ya que como autónoma, no tuve una baja de maternidad al uso y cuando leo ciertos comentarios al respecto me escama, por pura envidia, a veces, y por total incomprensión, otras.

A parte, me gusta mucho la confrontación, debatir con alguien opuesto a mí. Creo que es bueno para afianzar la opinión de cada uno y es sano discutir educadamente.

Además de madre, eres una valiente y, tal y como están las cosas, tienes tu propia empresa. ¿Cómo te organizas?

En nuestro caso, los dos somos autónomos y socios de nuestras propias empresas (empresas diferentes). La famosa conciliación cuando se es autónomo es “más flexible” teniendo en cuenta el trabajo que hacemos (para un panadero no creo que sea nada flexible, por ejemplo).

A nosotros nos ayuda mi padre, que está jubilado, se entiende a la perfección con la niña y la cuida todas las mañanas. Después tenemos turnos: lunes y miércoles vuelvo yo para hacerme cargo de ella (junto con mi madre) y jueves y martes, lo hace mi Consorte. Los viernes nos ayuda la suegra.

Tenemos más flexibilidad que mucha otra gente aunque no es lo ideal y no me resigno a que la política de este país cambie para que todo el mundo pueda conciliar de verdad (sean padres, madres o no).

¿Cómo empresauria (como tú misma lo denominas), crees que es posible la conciliación laboral y familiar o es un cuento chino?

Hace unas semanas saltó la polémica del bebé en el Congreso. Particularmente pienso que esa no es manera de conciliar, que no es una conciliación real y que es imposible aplicarse a la mayoría de las personas. Yo no puedo trabajar con mi hija al lado o en brazos (sería imposible teclear una línea de código) y además, no creo que sea el lugar idóneo para que esté.

Hay países donde las bajas de maternidad y paternidad son largas (Croacia tiene un año y pico de baja, por ejemplo), donde hay ayudas para la conciliación (para las empresas) y guarderías públicas gratuitas o mucho más baratas que aquí. Lo que no puede ser es que se pretenda dejar a un bebé de 16 semanas en una guardería, ocho horas, dejándote un dineral y que, encima, te digan que “es lo que hay”.

Creo que no es un cuento chino, pero que vamos muy rezagados, como en muchas otras políticas sociales, y que será cuestión de mucho esfuerzo y años de lucha, conseguir que la cosa mejore poco a poco.

 

6 comentarios en “Entrevista a Principesa de Preslav

  1. Eva dijo:

    No conocía a esta bloguera y la verdad es que me siento muy identificada con ella.

    Para mí, una de las mayores decepciones que me he llevado en la vida ha sido precisamente la lactancia materna. En un mes fui absolutamente incapaz de hacer que B. se enganchara a la teta debidamente y al final, entre muchas lágrimas y un dolor de pezones tremendo, tuve que desistir y darle biberón como alimento principal. Al final, estuvimos haciendo mixta hasta los 3 meses. Primero hacíamos el “aperitivo tetil” y luego el bibi, hasta que al final B. me dijo que la teta pa’ mí, que del bibi salía más.

    Yo también acudí a una asesora de lactancia, pero la encontré demasiado tarde, cuando no me quedaban fuerzas para seguir intentándolo. Debo decir que algo me ayudó, porque si no hubiera sido por ella, posiblemente no habría hecho mixta, me habría pasado a la artificial directamente. Eso sí, igual que Principesa, si volviera a tener otro bebé (yo me muero de ganas por repetir, pero mi medio cítrico no está por la labor, sniff), volvería a intentarlo. También es verdad que ahora sé a quién a acudir y tengo mucha más información, pero no volvería a pasar el calvario que pasé con B.

    Y a mí la lactancia materna también me ha dejado un trauma. Más de un año después de haber dejado la teta todavía tengo escalofríos cuando veo a una chica con el bebé enganchado tan ricamente en la teta y ella tan feliz. ¡¡¡Qué envidia!!!! 😀 (Sana, ¿eh?)

    Y otros puntos en común con Principesa: también soy autónoma y trabajo en casa, aunque B. va al jardín de infancia desde septiembre porque con él ya es imposible trabajar (y menos ahora que ha descubierto que el SAI tiene un botoncito muy chulo que hace que una lucecita cambie de color (y que el ordenador se apague de golpe, pero eso él no lo entiende)), y he tenido enfrentamientos con el tema de la lactancia, aunque no en las redes. Ha sido, sin ir más lejos, con mis suegros, que no me hablan desde hace un año cuando decidí frenarles y decirles que, por favor, dejaran de hacerme determinados comentarios porque me parecían de mal gusto dichos incluso en broma (me presionaron muchísimo para que dejara la teta a base de sermones, críticas y burlas). Ahora pienso que, con la soberbia que se gastan, este último año me he ahorrado muchas impertinencias. En fin, “ja s’ho faran”.

    • Maternitis dijo:

      Pues vaya Eva, siento mucho esto que cuentas. Y te agradezco que lo compartas aquí porque seguro que muchas otras madres se sienten identificadas. Entiendo lo que dices del trauma porque, sea con el pecho o con otra cosa, a muchas nos ha pasado que queríamos una determinada cosa con la crianza de nuestros hijos o el parto (como es mi caso) y no pudo ser…Pero oye, hay que ser positiva y seguro que cuando tu medio cítrico se anime a ir a por otr@ pues lo puedes volver a intentar. Hacer lactancia mixta también es genial, al final tu lo que hiciste es escuchar las necesidades de tu bebé y actuar en consecuencia.
      lo de la gente que se mete donde no le llaman, sean suegros o lo que sea, es el colmo. Las tetas de quién son? Pues ya está 😉 Gracias por contarnos tu historia, un super abrazo!

  2. mamirecientecuenta dijo:

    Umm, me ha gustado mucho la entrevista. Leo de vez en cuando el blog de Principesa de Preslav y se la ve una chica de armas tomar. Y es que las cosas con medias tintas, a mi no me gustan y creo que mientras haya respeto siempre se puede tener un buen debate encima de la mesa.
    Por cierto, el tema de la lactancia siempre trae controversia y es que creo que si miráramos más a nuestra vida y menos las ajenas seríamos más felices. Y es que yo estoy con ella, soy proteta, porque me gusta, porque mi experiencia es buena, pero conozco muchos casos que no han dado teta, porque no han querido, porque no han podido o por lo que sea. Yo no soy nadie para juzgar y es que lo único que hago es ponerme en el lugar de esa madre. Algo que muchos se olvidan

    Saludos

    • Maternitis dijo:

      Claro que sí, cada uno conoce sus circunstancias. A veces el proceso de lactar es sencillo pero otras veces surgen mil y una complicaciones…y no tenemos porqué juzgar a nadie. Ni por eso ni por nada, creo yo. Gracias por tu aportación 🙂

  3. Arantxa dijo:

    Me ha gustado mucho la entrevista. Y respecto a la lactancia, creo que cada madre intenta hacer lo máximo, pero si no se puede, pues no pasa nada. Vas a ser igual de buena madre des pecho o bibe. ¡Un abrazo!

    • Maternitis dijo:

      Toda la razón. No entiendo esta guerra absurda probibe o proteta. Cada uno es libre de hacer lo que le plazca. Me sabe mal cuando no hay suficiente información para decidir o la decisión se basa en mitos absurdos… De todas formas, es duro cuando tienes pensado hacer las cosas de una forma y no salen…y pides ayuda y no salen… Gracias por comentar guapa!

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