Curando viejas heridas: mi segundo postparto

La matrona de mi primer embarazo dijo una frase durante las clases de preparación al parto que me marcó: “Hoy voy a dar una de las charlas que más odio dar, pero que más me agradecen las madres: el postparto”. Cuánta razón tenía. A nadie le gusta que le digan que cuando llegue el esperado momento, cuando llegue su bebé, puede ser que se sienta mal, triste, desanimada o que, incluso, deprimida. Pero puede suceder. El postparto es un momento muy duro en el que se mezclan muchas sensaciones y sentimientos. Pero en esta ocasión, tras nacer mi hija, estoy curando viajas heridas con mi segundo postparto.

¿Qué es el postparto?

El postparto o puerperio es el período que va desde el nacimiento de un hijo hasta las 6 semanas posteriores, aproximadamente. También conocido como cuarentena, es un tiempo de recuperación física y emocional de la mamá tras dar a luz. Esto, que parece muy sencillo, implica muchos cambios a todos los niveles para que la mamá vuelva a tener todos sus sistemas y funciones igual que antes de quedarse embarazada.

Durante el postparto juegan un papel muy importante las hormonas. Los cambios hormonales que se producen pueden provocar una mezcla de sentimientos contradictorios. Es evidente que hay alegría y emoción, pero también hay cansancio y agotamiento, y eso puede provocar, y provoca, tristeza, lágrimas, depresión…. Y a todos esos cambios sumamos que son días de adaptarse a la nueva situación, de recibir visitas (algunas apetecen y otras no tanto)… pues se da un cóctel complicado de gestionar en muchas ocasiones.

Es importante que le contéis a vuestra pareja, amigas o familiares cómo os sentís para que os ayuden y no estéis solas durante estas semanas. Porque, aunque sentirse abrumada e incluso triste, es normal,  no debéis dejar que la pelota se haga grande y entréis en un estado de moral muy baja o depresión.

Lactancia

Uno de los mayores obstáculos con los que nos encontramos las mujeres en el postparto es la lactancia. Y no me refiero exactamente a la acción de alimentar al bebé (sea de manera natural o artificial), si no al hecho de que la lactancia está siempre en el punto de mira y, se escoja una opción u otra, tengo la impresión que las opiniones de terceras personas en este aspecto no ayudan nada a tener un puerperio sosegado.

Las mamás que optamos por la lactancia materna, especialmente cuando somos primerizas, tenemos que aguantar comentarios odiosos sobre si el niño come suficiente o no, si coge o no suficiente peso, si la leche es buena, si duerme poco es por culpa del pecho, etc. No he dado nunca biberón, pero apuesto a que muchas mamás que optan por ello tiene que aguantar los comentarios contrarios: porqué no le das pecho, si es lo mejor, bla bla bla. Hacednos un favor a las mujeres: meteos en vuestros asuntos.

Dos postpartos

Yo he pasado por dos postpartos y os aseguro que es duro. Y no me cuesta reconocerlo. De hecho, creo que se deben normalizar estos sentimientos que ocurren a la gran mayoría de mujeres. ¿Es normal llorar durante el puerperio? Sí. Y si lloráis y os quedáis más tranquilas, hacedlo.

Mi primer postparto fue horrible. No me di verdaderamente cuenta de lo malo que había sido hasta que terminó, o mejor dicho, hasta que pasaron dos meses desde el nacimiento de mi hijo. Al bajón de la cesárea, hay que  sumarle un exceso de visitas incontroladas, cansancio acumulado, problemas laborales, una lactancia con unos inicios complicados, poca comprensión por parte del entorno y… en definitiva, una mezcla de emociones negativas que no me permitían estar todo lo feliz que tenía que estar.

Mi segundo postparto está siendo muy diferente. He tenido un muy buen parto, tengo la tranquilidad de no ser primeriza, he puesto mucho control en el tema de las visitas inoportunas, la lactancia materna empezó con muy buen pie… Y estoy feliz. Son momentos también agotadores (tengo un niño de 3 años que no para quieto y está en plena fase de rabietas) pero tengo la sensación de tener la situación más controlada y, por tanto, estoy más tranquila. Y eso se nota.

Viejas heridas

De la misma manera que mi segundo parto fue un bálsamo para reparar viejas heridas del nacimiento del mayor, también lo está siendo el postparto. Porque aunque sea habitual y muchas mujeres pasen por ello, a ninguna le gusta sentirse mal en un momento que debería ser de felicidad plena, sin peros y sin sentimientos tan encontrados, ¿no os parece?

4 comentarios en “Curando viejas heridas: mi segundo postparto

  1. Teacher Nerea dijo:

    Muy necesario desmitificar el post parto. Que parece que sólo tenga que ser una época de euforia y de disfrutar del bebé (que también) y puede ser durísimo.
    Yo he tenido dos postpartos complicados, con muchos nervios y solía estar muy de bajón. Se agradece ver que no sólo soy yo 😉

    • Maternitis dijo:

      Ayyy tocaya, claro que no eres tu sola. Sentirse mal en la cuarentena es habitual y normal… ¡El problema es que no se habla de ello! Y creo que a veces eso puede hacer la pelota grande. Menos mal que es pasajero… Un abrazo y gracias por comentar!

  2. Cristina dijo:

    Yo debo ser mala persona, pero…me “alegra/reconforta” saber que todas lo pasamos un poquito mal…Yo pasé un postparto complicadísimo y larguísimo. A las hormonas tuve que sumarle una hemorragia posparto, una mastitis que terminó en asbceso y pasando por quirófano por segunda vez…Tengo pendiente un post sobre el tema!
    Por suerte, todo pasa!!!
    Un abrazo! Me alegro que el segundo postparto fuera mejor 🙂
    (Yo ahora mismo he descartado tener más hijos…por el posparto ?. supongo que se me pasará!)

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