Curando viejas heridas: mi segundo postparto

La matrona de mi primer embarazo dijo una frase durante las clases de preparación al parto que me marcó: “Hoy voy a dar una de las charlas que más odio dar, pero que más me agradecen las madres: el postparto”. Cuánta razón tenía. A nadie le gusta que le digan que cuando llegue el esperado momento, cuando llegue su bebé, puede ser que se sienta mal, triste, desanimada o que, incluso, deprimida. Pero puede suceder. El postparto es un momento muy duro en el que se mezclan muchas sensaciones y sentimientos. Pero en esta ocasión, tras nacer mi hija, estoy curando viajas heridas con mi segundo postparto.

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parto vaginal después de una cesárea

Parto vaginal después de una cesárea (parte 1)

Hace casi dos semanas que di a luz  y desde entonces tengo muchas ganas de explicar cómo fue el parto. Pero he hecho bien en esperar, ya que con el paso de los días he ido tomando consciencia de cómo fue todo, recordando algunos detalles que había olvidado. Muchas me habéis preguntado qué tal fue el parto vaginal después de una cesárea, si fue fácil y, como se suele decir, “rapidito”. Fue un parto genial, con sensaciones y momentos que no me esperaba para nada, con nervios y emoción. Este es el primero de tres posts en los que voy a contar cómo di a luz a mi princesa.

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Por un parto respetado

A pocas semanas de dar a luz a mi segundo hijo, me planteo nuevas cuestiones acerca del parto que deseo: un parto respetado. Tal y como sucedió con el primero, tengo muy claro qué cosas quiero y qué cuestiones prefiero que no se den el día del parto, y así las he plasmado en el plan de parto. Sin embargo, llevo días dándole vueltas al tema, porque estoy leyendo mucho sobre partos, nacimientos y experiencias diversas y me topo con algunas cuestiones que me sorprenden y no comparto. ¿Deben ser todos los partos iguales? ¿Necesitamos todas las mujeres el mismo tipo de parto? ¿Deseamos que se den las mismas circunstancias? Yo creo que no, y que precisamente el parto deseado depende de cada mujer. Pero vayamos por partes.

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