niños que comen de todo

Alimentación infantil: ¿Cómo conseguir que los niños coman de todo?

La pregunta del millón de dólares. Una de las grandes preocupaciones de muchos padres y madres es que sus hijos coman “de todo”. Ya he hablado en alguna ocasión de la alimentación de M, que desde los 12-13 meses come lo mismo que nosotros. ¿Cuál es el truco? Siento deciros que no hay truco, pero tampoco creo que sea cuestión suerte y de que “cada niño es diferente”. Hay varias cosas que podéis hacer para que vuestros peques coman bien. Y digo bien porque ese “de todo” por el que me pregunta mucha gente es muy ambiguo. A mí no me interesa que coma según qué cosas o de cierta manera. Yo quiero que su alimentación sea sana, variada y completa. ¿Cómo conseguirlo? Aquí os dejo algunas pautas y recomendaciones.

  • Respetad la voluntad del niñ@. Eso quiere decir que debéis aceptar la cantidad que coma (aunque sea mínima) y resignaros si algún alimento no le gusta. No le forcéis a comer, no le engañéis, no le obliguéis. ¿Por qué? Porque solo conseguiréis que la hora de la comida sea una tortura (y poco a poco asociará comer con algo negativo, lo peor que puede ocurrir); porque acabará odiando ese alimento que de momento no le gusta demasiado; porque si dice que no quiere más, es que no quiere más (quizá esté lleno, o no se encuentra bien y le sienta mal).

Si consideráis que “come poco”, lo primero que os aconsejo es revisar vuestras expectativas. Un niño no come la cantidad que come un adulto (ya, pero es que el hijo de mi prima se come un plato y medio de macarrones y es más pequeño que mi hijo). Pues muy bien, dale la enhorabuena a tu prima por el glotoncete pero tu hij@ se llena con menos. Y debes respetarlo.

  • Dejad que descubra la comida. Eso implica que la toque, que la pruebe, que juegue con ella (eso incluye que la lance al suelo, a las paredes y a vuestro pelo recién lavado). Comer debe ser un momento divertido y debe disfrutar de ello. Cuando se canse de experimentar dejará de hacerlo, así que no os preocupéis porque no va a lanzaros el brócoli a la cara con 8 años (a no ser que le obliguéis a comérselo, claro).
  • Ofrecerle alimentos nuevos. El objetivo es que coma como vosotros, ¿verdad? Pues que pruebe cosas. Hay mucho debate en torno a cuándo pueden comer según qué alimentos. Nosotros, a partir de los 6 meses, le hemos dado a probar cualquier alimento SALUDABLE que no fuera potencialmente alérgeno, y hemos ido incorporando aquellos que lo son tal y como nos ha indicado su pediatra.

Lo que le ha gustado, lo hemos incorporado a su dieta. Lo que no, lo hemos dejado a un lado aunque se lo hemos ido ofreciendo regularmente para ver sus reacciones hasta que le ha gustado. A día de hoy no hay ni un solo alimento de los que comemos habitualmente en casa que no le guste: guisos, estofados, carnes, pescados, verduras, pastas y arroces, frutas, legumbres…

  • Predicad con el ejemplo. Parece una obviedad, pero a mí no me apetecería comerme un plato de acelgas si mi marido se está cenando una pizza. Lo recomendable (también porque es más práctico) es que comáis lo mismo. Si toda la familia come el mismo plato, en primer lugar el niño no verá una alternativa; y, en segundo lugar, verá que eso es lo que comen papá y mamá y querrá probarlo.

Esto sirve también para la forma como preparamos su comida. ¿Triturado? ¿A trozos? Eso sí que depende un poco de cada niño (algunos desde bien pequeñitos aceptan comer a trocitos y lo hacen perfectamente, pero otros empiezan más tarde). Mi sugerencia es que vayáis probando poco a poco a ver cómo reacciona. Lo que no tiene ni pies ni cabeza es obligarle a comer a trozos si no quiere, ni darle todo triturado pasada cierta edad. Los purés de verduras y carne o verduras y pescado, a la larga, saben todos igual, ergo es muy aburrido comer así.

Mientras más mayores, más conscientes de todo…Así que si no queréis niños de 2 años comiendo sólo purés… toca ponerse las pilas. Al principio es un engorro, comen poco y lentísimo, tiran la comida, pero vais a tener que pasar por esa fase tarde o temprano…

  • Ofrecerle siempre opciones saludables. Lo importante no es la cantidad, si no la calidad. No miréis los gramos de comida que se ha tomado, sino los nutrientes que tiene esa comida. Algunos padres cuyos hijos tienen un percentil bajo se preocupan porque “si come poco, no engordará”. Lo importante no es que engorde, sino que se nutra. ¿Qué engorda más, una hamburguesa de una cadena de comida rápida o un plato de judías verdes y un trozo de pollo? ¿Qué opción es más saludable?

Es recomendable evitar (o desterrar) alimentos ricos en sal y azúcares: snacks, bollería, galletas, chucherías… Si comen esos productos conseguiréis un efecto inverso, ya que por un lado se saciarán de productos poco saludables y con escasos nutrientes (y no queremos niños gordos, si no sanos) y por otro lado, estos productos tienden a gustar bastante a los niños y siempre que puedan se decantarán por ellos (por no hablar que constantemente reciben inputs en la tele y en las tiendas para que los consuman).

“Es un capricho o un consumo ocasional”. Anotad en una libreta las veces o cantidades de estos productos que vuestros hijos comen en una semana. A ver si es tan ocasional como parece. Nosotros, como adultos, podemos elegir si nos conviene o no comernos un croissant pero ellos no. Si además se trata de un peque con poco apetito…mejor que llene su estómago con algo nutritivo.

  • Rutinas y rituales. Revisad como coméis y de qué forma lo hacéis. Comer es un acto social y, por lo tanto, debe ser un momento de encuentro entre la familia. Comer todos juntos, siempre que sea posible, es la opción más recomendada. Según los expertos, establecer unos horarios y rutinas más o menos fijas y comer en familia reduce el riesgo de sufrir trastornos alimentarios en el futuro.

A veces le echamos la culpa al trabajo o al tiempo y acabamos comiendo a turnos. Siempre que podáis, intentad organizaros de otra forma y comer con los niños (a la vez estaremos fomentando algunos de los puntos anteriores, como probar alimentos nuevos y experimentar con la comida). Desayuno, almuerzo, comida, merienda, cena…5 comidas diarias, 7 días a la semana. Seguro que si lo intentáis, sacáis tiempo para comer, en la mayoría de ocasiones, junto a los peques. ¿Estáis trabajado a esas horas? Bien, pues la persona o personas que estén al cuidado de vuestros hijos en alguno de esos momentos (los abuelos, por ejemplo) pueden hacerlo.

  • No os obsesionéis. En los niños todo son fases. Hoy no les gusta el pescado y mañana lo devoran; ahora le salen los dientes y come menos pero luego se le pasará. Nosotros hemos pasado por muchas fases: no comer nada de fruta (nada es nada, 0) y ahora le chifla; pasarse todo el verano comiendo solo dos cucharaditas de cada comida (calor, dientes, ¡qué se yo!). Paciencia… O quizá no, quizá es que son niños que comen poquitas cantidades o que son muy movidos y queman muchas calorías. Lo importante es no obsesionarse, ni con la cantidad de comida (mejor mirad la calidad) ni con el peso (ya que no siempre es indicativo de que coma saludablemente).

5 comentarios en “Alimentación infantil: ¿Cómo conseguir que los niños coman de todo?

  1. Andrea dijo:

    Ole! Me ha encantado. Lo normal es que un niño de un año mande a freír espárragos la fruta y la verdura porque no tienen calorías y no sufrais que hay vitaminas en todos los alimentos. Añadir que a partir del año crecen menos y necesitan menos nutrientes por lo que muchos niños pasan a comer menos cantidad y no pasa nada. El mejor regalo que les podemos hacer es confiar en su instinto

  2. mamirecientecuenta dijo:

    la verdad es que te doy toda la razón. No hay nada que puedas hacer para que coma más o menos, pero sí está en tu mano que coma más sano y mejor. Yo lo hago con la peque. Ella come de casi de todo. Pero es verdad que entre semana ella come su papilla. Al estar con los abuelos ,ellos se sienten más seguros y es que además, la comida que comen ellos no la quiero para la peque. Quiero mucho a mi madre, pero viva el aceite y la fritanga y qué quieres, no quiero eso para ella.
    Yo tengo la mujer de mi primo que es de esas que se siente muy orgullosa porque su hija de 22 meses, desde que tenía 18 meses se mete entre pecho y espalda un plato de espaguettis con tomate (como el de un adulto) y dos salchichas. Lo juro, lo he visto y me ha horrorizado. Porque primero, la comida que le da, no es que sea precisamente saludable y segundo, porque no me parece normal que un bebé de esas características se coma un plato que un adulto se comería y quedaría no lleno, si no llenísimo. La hermana mayor de esa pequeña, come la mitad del plato de pasta y porque siempre le dicen: si te lo comes hasta la mitad, hay postre.
    En fin….
    Yo practico, por la noche y los findes, con el ejemplo. Comemos las dos solitas, que el papi trabaja, así que mi verdura, pescado, carne, huevos,… es lo que come ella. No hay más. Y ella encantada. Eso sí, las cenas son más durillas, se nota que no tiene tanta hambre y que solo quiere la tetilla 🙂
    MUAS!

    • Maternitis dijo:

      Yo creo que lo importante es respetar al niño, pero hay que tener en cuenta también otros factores. Si los abuelos se sienten más cómodos así, tampoco lo veo grave. Y si encima no te convence lo que ellos comen..pues mejor aún 😉

      No sé qué come normalmente la cría que dices…(si es habitual, cosa buena no es) pero mi hijo también come lo suyo XDDD Si hay pasta con tomate, pues pasta con tomate.

      Si en las cenas solo quiere pecho, señal de que no le apetece nada más. Así se va más ligera a dormir, que eso también es bueno.

      Un beso guapa, y gracias x comentar!

      • mamirecientecuenta dijo:

        Aixx, pues entre semana no lo sé. En verano se metía un perolo, como dice mi abuela, de papilla. Con 15 meses una bolsa de gusanitos de ella y media de su hermana. Con 10 meses le dieron a probar pizza del telepizza y se comió un buen trozo. Y es que el día de reyes en mi casa se metió un plato de pasta a la carbonara, que su padre dijo basta, si no, aún sigue comiendo. No sé. La mía es tragonceta. Come su papilla, el fin de semana, después de eso come de lo que hay en la mesa, sea lo que sea. Y luego una fruta, pero es que antes de la papilla se ha comido una fruta, por la mañana un bocadillo y un yogurt, por la tarde papilla de fruta o yogurt y galletas, y es que llega la noche y pienso que no quiere cenar, pero siempre pica algo. Si no me quejo, pero es que creo que esta niña de la que te hablo es un caso aparte. Espero que no desarrolle obesidad. MUAS

Deja un comentario