Adaptación escolar a P3: nuestra experiencia

Una semana hace que el enano empezó el cole y aún no me creo cómo han ido de bien las cosas. La adaptación escolar a P3 ha sido mucho más sencilla de lo esperado. Y no es que estuviera negativa por nada, si no que, dada nuestra experiencia con la adaptación a la guardería y cómo fue el curso, pensaba que le iba a costar mucho más. En este post os voy a contar nuestra experiencia con la adaptación escolar a P3 y cómo veo el inicio de curso en distintos centros.

Horarios complicados

La adaptación escolar a P3 es la adaptación de los niños… y de los padres. Si el centro tiene adaptación escolar (o algo parecido) preparaos porque os esperan algunos días de horarios de locos y malabares para compaginar el trabajo con las idas y venidas a la escuela. En nuestro caso, al estar ya de baja pre-maternidad, los horarios en sí no nos preocupaban, aunque sí el agotamiento y estrés que puede suponer el inicio de curso.

Para que os hagáis una idea, en el centro escolar de M. la adaptación se produce en 3 días. Los 25 alumnos de cada clase de dividen en 3 grupos más pequeños y cada uno de ellos empieza el curso yendo 1’5h al día en distintas franjas. Es decir, el grupo A empezó el día 1 de 9 a 10.30, el día 2, de 11 a 12.30h y el día 3, de 15 a 16.30. Y lo mismo con los grupos B y C, pasando por todos los horarios. Y el cuarto día, toda la clase hizo el horario completo. El objetivo, deduzco, es que los niños se familiaricen primero con el aula, algunos de sus nuevos compañeros, los nuevos horarios y las profesoras.

Como os podéis imaginar, se trata de horarios complicados para aquellos que trabajan, pero creo que lo importante aquí es que los niños se adapten lo antes posible y de la mejor manera al nuevo curso escolar.

Nuestra experiencia

Nuestra experiencia con la adaptación escolar a P3 ha sido muy buena. Tanto que no ha habido ninguna lágrima. El primer día, acompañamos a los niños hasta la clase y nos estuvimos allí un rato. Hubo padres que se fueron en seguida y otros que se quedaron bastante, un poco en función de cómo cada uno veíamos a nuestros hijos. M. entró muy contento, hizo una exploración rápida al aula (que ya había visto unos días antes al llevar el material escolar) y en seguida hizo lo que acostumbra a hacer: buscar a su adulto de referencia, con el que se siente seguro y protegido, en este caso, la profesora.

Mientras estuve allí me ignoró bastante e iba detrás de la maestra diciéndole que si podían salir al patio (¡es que menudo patio chulo tienen!). Como lo vi tan cómodo y tranquilo, le dije que me iba un ratito y volvería pronto. Me dijo adiós súper contento y me fui. Cuando llegué a por él hora y pico después, estaba igual de calmado y feliz. Todo un éxito.

Los dos días siguientes fueron más o menos igual, con la diferencia que ya no los acompañamos a clase (a excepción de algunos críos que lo llevaban peor). Hicieron una fila en la puerta de la escuela pero eso al mío no le motivaba… así que se coló hasta donde estaba la profe para entrar con ella de la mano. Lo sorprendente es que, al ir a buscarlo ¡no quería venir a casa! Me dijo que se quedaba un rato más… que aún no había desayunado. El pobre, acostumbrado a desayunar en la guardería, no entendía porqué allí nadie le daba comida (es que era un ratito muy corto) y pensaba que le íbamos a matar de hambre “en el cole de mayores”.

Como os decía, ya lleva una semana y la verdad es que entra muy contento, sale igual de feliz y nos cuenta algunas cositas de las que ha hecho allí. Para nosotros, la adaptación escolar a P3 ha sido facilísima.

Días previos

No sé si tiene algo que ver o no, pero los días, incluso semanas, previas al inicio del cole, hicimos bastante hincapié en que iba a ir a un sitio nuevo, con compañeros distintos, una nueva profesora muy simpática y se lo iba a pasar muy bien. Lo llevamos un par de veces a verlo (los días de pagos, entrega de material, etc.) y parecía que le gustaba.

Hemos hablado en casa con él del nuevo cambio, siempre desde un punto de vista positivo y con ilusión (nada de… ¡qué ganas de que empiece el colegio para descansar! ni cosas parecidas…) y supongo que eso también ha facilitado la tarea.

La no adaptación

Cada niño es un mundo y afronta el inicio del curso de una forma distinta, pero creo que un proceso de adaptación escolar es importantísimo para empezar con buen pie. Por eso no me gusta que haya centros que no tengan estos días de primera toma de contacto o que sean muy estrictos con las normas, ya que todos sabemos que hay niños que les cuesta bastante y deberían ponérselo más fácil, a ellos y a sus familias.

No sé si es casualidad, pero la mayoría de colegios que conozco que no realizan adaptación escolar en P3 son privados o concertados. Es algo curioso, ¿no? No implantan horarios más reducidos los primeros días, ni hacen subgrupos, no permiten la entrada a las clases de los padres los días que sea necesario… un poco estricto todo, teniendo en cuenta que tienen 3 años.

Insisto en que es complicado organizarse esos días, pero no imposible. Se puede pedir permiso en el trabajo o bien pedir ayuda a los abuelos o incluso (esto lo hace mucha gente), coger vacaciones esos días para tomárselo con calma. No van a tener 3 años más y es importante que estemos a su lado ante este cambio tan importante.

Sobre qué es adaptación escolar y qué no, Miriam Tirado hizo un gran post hace poco que os recomiendo leer, porque realmente hay mucho a mejorar en este aspecto.

Y en el colegio de vuestros hijos, ¿hay adaptación escolar? ¿Cómo han llevado el inicio de curso?

2 comentarios en “Adaptación escolar a P3: nuestra experiencia

  1. Jessika dijo:

    Pues si tres dias te parece complicado imagina 3 semanas! Son 18 en clase y hacen día grupos de 9 niños. Cuatro días de 9:10 a 10:30 y otros cuatro de 11:20 a 12:50. A partir del octavo día juntan al grupo y van de 9 a 12h una semana y luego ya se quedan a comer. Entremos con ellos al aula y podemos estar el tiempo que queramos o quieran los niños (he teñido suerte y la cosa ha ido rapadita, la guarde fue horrible) Y bueno yo en octubre no le llevaré a la tarde para hacérselo mas escalonado (soy un poco blandiblu, lo se?)

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