7 ventajas de cenar pronto

En casa siempre hemos sido de cenar pronto. Antes de ser padres, cenábamos sobre las 9 de la noche, tanto los días laborables como los fines de semana. Del mismo modo que nunca hemos sido de irnos a dormir muy tarde (nos gusta dormir, vaya), y alrededor de las 23 o 23.30, pasábamos a modo off. Por eso, ahora que tenemos hijos, somos de esos “bichos raros” que cenan muy pronto, sobre las 19.30 o 20h (y se acuestan sobre les 22.30h). Algunos amigos y familiares se extrañan e incluso se muestran reacios, pero para mí, son muchas las ventajas de cenar pronto.

1. Cenamos en familia ( y sin tele)

Evidentemente es opcional y va a gusto de cada uno, pero a nosotros nos gusta cenar pronto todos juntos. Ahora que tenemos a la bebé, hay noches que es complicado sentarnos los 3 a la mesa a la vez, pero al menos uno de nosotros cena con el niño (no me gusta nada eso de que cene él solo).

A mí que los niños cenen solos no me gusta por distintos motivos. Es cierto que podemos estar al lado mientras cenan, pero no es lo mismo. Mientras cenamos (si elegimos opciones saludables) le estamos dando ejemplo y sin daros cuenta, aprenden buenos hábitos alimenticios.

Sentarnos juntos a la mesa es más que sentarnos a comer. Es un rato de explicarnos cosas, de hablar… Para mí son los mejores momentos y muchas veces es cuando M. aprovecha y nos cuenta por iniciativa propia qué hizo en el cole o alguna aventurilla….

2. mejor digestión

Otra de las ventajas de cenar pronto es que desde que cenamos hasta que nos acostamos (los mayores) pasan al menos unas dos horas, por lo que nos vamos a la cama con la digestión bien hecha. Cenar y acostarme sin que haya pasado mucho rato, no me sienta especialmente bien, así que prefiero esta opción.

Si pasa mucho rato y os entra hambre, siempre podéis tomar un yogur, un vaso de leche o una pieza de fruta antes de iros a dormir.

3. Más horas de sueño

Si cenamos (y nos acostamos) pronto, dormimos más. Y si dormimos más, estamos más descansados y eso siempre es una ventaja. En España (por los horarios de locos que llevamos, los horarios laborales y la parrilla de la tele) tenemos tendencia a irnos a dormir muy tarde (¡los mejores programas empiezan pasadas las 22h!) y levantarnos pronto. Y eso significa que no dormimos las horas recomendadas.

Si esto, encima, lo trasladamos a los niños, nos encontramos con niños que se van a dormir más tarde de lo que debieran (porque cenan tarde) y se levantan pronto. Así que no duermen lo suficiente, están cansados y de muy mal humor. Lo que nos lleva al siguiente punto.

4. Mejor humor y menos rabietas

Descansar las horas necesarias hace que estemos de mejor humor. Es algo que a veces se nos olvida y no hay nada peor que arrastrar sueño (¿verdad, padres?). Y esto en los niños aún se hace más evidente.

No sé vuestros hijos, pero los míos si tienen sueño, están insoportables. Algunos días que se ha retrasado un poco la hora de la cena, hemos comprobado que M. está mucho más enfadado, de muy mal humor y es entonces cuando empiezan los berrinches y enfados sinsentido.

5. cenamos más sano

A ciertas de las horas de la noche empieza a dar un poco de pereza preparar la cena. Y es entonces cuando vamos a la nevera y picamos un poco de aquí, un poco de allá y nos decantamos por productos preparados y procesados.

Para comer bien son necesarias varias cosas, como planificar bien los menús, hacer compras conscientes y tener tiempo (aunque tampoco se requiere mucho) y energía, para preparar platos saludables.

6. Los niños comen mejor

Que levante la mano el que tenga un hijo que se haya dormido en la mesa con el plato delante. Pues eso, si el sueño les vence, no hay manjar que gane la batalla. M, con todo lo buen comedor que es, si se sienta tarde a la mesa pica un poco y se le empiezan a cerrar los ojos y apenas come nada.

7 . MÁS TIEMPO PARA LOS PAPÁS

Si cenamos pronto y en familia, cuando los peques se acuestan… ¡Eureka! Tenemos tiempo para nosotras! Este tiempo puede traducirse en tiempo en pareja, tiempo para una misma, ver la tele, escribir en el blog (ejem)… Ese momento de paz, silencio y tranquilidad cuando los niños duermen es tan mágico…

Estas son algunas de las ventajas que yo considero que tiene cenar pronto. Pero claro, para que esto se produzca es evidente que tiene que haber un buen horario laboral (sé que muchos trabajáis en comercios y como pronto, llegáis a casa a las 9 de la noche) con lo que es más que complicado. Pero os propongo que siempre que podáis (durante las vacaciones, los días libres o fines de semana) pongáis en práctica el cenar pronto para disfrutar de sus ventajas.

6 comentarios en “7 ventajas de cenar pronto

  1. mamainproject dijo:

    Muy fan de cenar pronto!! Aunque nosotros somos incapaces! Solo lo conseguimos cuando estamos con mis suegros, que ellos sí van con horario europeo…Nosotros, al ser profesores de esquí, hay días que acabamos a las 5 clases y comemos a aquella hora…Luego ni cenamos casi! Y cuando no es temporada de esquí…se nos suelen hacer las 22.30! 😱

    • Maternitis dijo:

      uffff, qué tardeee!!!! Imagino que os acostaréis tarde también. Supongo que es cuestión de hábitos. En verano da pereza cenar pronto (porque hace un sol que ciega) pero en invierno nos apetece más. ¡Para mí todo son ventajas!

  2. Deditos en la Masa dijo:

    Totalmente de acuerdo! Hacemos lo mismo por las mismas razones, con media horita más tarde que vosotros. Cenamos a las 20.15 y a las 21 está la peque en la cama. También así nos da tiempo a ver una serie, leer, etc. Esta es una de las cosas que antes de tener a mi peque daba por hecho que era diferente: los niños cenan antes y luego los padres, pero el primer día que empezó a comer dejé de entender cenar separados y no aprovechar ese ratito juntos 😊

    • Maternitis dijo:

      Claro, a mí me da penita que cene solo. Lo veo triste, no sé…. Intentamos sentarnos todos juntos en la mesa aunque a veces es imposible. Es un momento fantástico para pasar un rato agradable 😉

  3. Mi Mundo con Peques dijo:

    A nosotros también nos gusta comer y cenar en familia, y sin tele. Para comer es más complicado los cuatro por los horarios de trabajo de mi marido, pero cenar sí que sí, siempre juntos. Es una forma de tener ese momento especial, de compartir y de crear buenos hábitos (en todos los sentidos). Intentamos cenar pronto, pero eso se hace complicado, porque el previo a la cena se hace muy largo… estamos cambiando de estrategia, a ver si lo conseguimos 😊

    • Maternitis dijo:

      Totalmente de acuerdo contigo. Nosotros comer todos juntos no podemos porque papi come en el trabajo pero por la noche y los fines de semana sí que lo hacemos. En lo de los buenos hábitos de doy toda la razón. Creo que aprenden a comer más saludable, a compartir, a disfrutar de la comida… 🙂 Ánimo que seguro que lo conseguís!

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