15 cosas que he aprendido en mi primer año como madre

Este post es un clásico de las mamás blogueras. Supongo que la maternidad es un cursillo acelerado de muchas cosas y por eso a todas nos da por aportar nuestro granito de arena /desahogarnos y contaros cuáles han sido nuestros aprendizajes. Algunas de las cuestiones a las que te enfrentas cuando eres madre (o padre) te las esperas (como no dormir) pero otras son sorpresa. Y aunque hay muchas más, este es mi top 15 de cosas que me está enseñando la maternidad.

  1. El amor incondicional existe. Queremos a nuestros padres, a los abuelos, a la pareja… pero, aunque suene a topicazo, el amor hacia un hijo es algo distinto. Es un sentimiento irracional y sobreprotector que nace de dentro. Y por mucho que os lo imaginéis, hasta que no tengáis uno no sabréis que es.
  2. A tener paciencia. Yo no es que fuera (ni sea) la persona más paciente del mundo, pero es evidente que 24 horas con un bebé ponen a prueba a cualquiera. Paciencia y más paciencia es lo que se necesita, ya que no todo son besitos y arrumacos. Los niños pueden ser muy desquiciantes a ratos.
  3. A tragarme mis palabras. Cuando tienes tu propio hijo haces cosas que dijiste mil veces que no harías. Y siempre hay alguien ahí para recordártelo. No dormiré con mi hijo, no le dejaré hacer lo que quiera… Pero también: no le daré pecho (y aquí seguimos, teteando a tope).
  4. A morderme la lengua. No puedes estar enfrentándote a todo aquel que opine sobre cómo crías a tu hijo. Llega un momento que la pereza gana la batalla y empiezas a no decir ni pio.
  5. Aunque pensaba que sabía algo de niños, resulta que no tenía ni idea. No sabía nada de alimentación infantil, ni del sueño de los niños, ni de sus fases de aprendizaje.
  6. Tu vida cambia por completo pero puedes hacer “las mismas cosas”. Yo, con mi hijo a cuestas, voy a los mismos sitios que iba antes. A comer, a cenar, a tomar algo… el ritmo de vida es distinto, pero tener hijos no significa encerrarse en casa a hibernar. La vida cambia porque obviamente tienes a una personita a tu cargo, pero puedes llevar una vida (casi) igual a la que tenías, a no ser que tu vida fuera pasarte el finde en la discoteca, entonces no.
  7. Los días son largos, los años cortos. Cuando estás 24 horas con tu hijo, el tiempo puede hacerse especialmente lento en los días malos, cuando está enfermo, cuando no estás de humor… Pero los meses vuelan. Misterios de la maternidad.
  8. Aguanto el dolor mucho mejor de lo que pensaba. Eso me lo ha enseñado una cesárea y la posterior recuperación.
  9. Se acabaron las manías y los ascos. Pipis, cacas, mocos, vómitos… el pan nuestro de cada día.
  10. La angustia de separación de los bebés existe. Y la de las mamás también. Los primeros meses hemos sido kit casi indivisible porque no podía pasar más de dos horas sin mi hijo. Poco a poco lo voy superando ;). Es un poco el síndrome de Belén Esteban, que yo por mi hijo M-A-T-O.
  11. No existe el miedo al ridículo. Si hace falta ir en el coche candando a pleno pulmón para que se calme, se canta. Si hay que hacerle moñerías yendo de paseo para que no la lie, se hacen. Da igual que la gente mire.
  12. Se acabó ir al baño sola. Si no hay nadie más en casa, hacer mis necesidades, ducharme, vestirme, etc. lo hago siempre con público. A todo se acostumbra una.
  13. Gente que pensabas que te apoyaría incondicionalmente y estaría a tu lado, no lo hace (y viceversa). Convertirte en una “con-hijos” puede resultar inquietante para algunas personas que, misteriosamente, deciden hacer su vida y desaparecer de la tuya. Afortunadamente, son más aquellos que, aunque pensabas que tu relación se iba a distanciar al haber hijos de por medio, sigues viendo tanto o más que antes.
  14. No es lo mismo ser padre que madre. No quiero pecar de feminista, pero los hombres ni pasan por un embarazo de unas 40 semanas, ni por un parto, ni por un post-parto. Por lo tanto, sus sentimientos ante su criatura son menos viscerales y más racionales.
  15. Aprendo cosas nuevas cada día. Aprendo a ver el mundo a través de los ojos de un niño, aprendo lo que duele que salga un diente, aprendo que cualquier pequeño logro es una fiesta, aprendo que andar cuesta mucho… me encanta aprender. Y me encanta ser mamá.

Si has leído este post, me gustaría que me dijeras tu mayor aprendizaje tras ser mamá o papá J

7 comentarios en “15 cosas que he aprendido en mi primer año como madre

  1. almademami dijo:

    Me quedan 15 días para hacer un añito como mama…y comparto toooodos los puntos uno por uno. Estar embarazada, llevar 40 semanas en la tripilla a tu hij@, una persona que nace de ti…te da una perspectiva distinta de todo y sólo el que lo vive lo puede entender. El síndrome de Belén Esteban nos invade a todas jejeje sacamos las leonas que llevamos dentro!!

  2. Maternitis dijo:

    Me alegra saber que no soy la única con ese síndrome XDDD. Es una frase muy sobada la de que la maternidad te cambia la vida.. pero es que es así! Cuesta mucho explicar porqué, porque a cada una le cambia de distinto modo, pero está claro que cuando se es madre todo se ve desde otro punto de vista, como bien dices.

    Muchas gracias por tu comentario 😉

  3. mamirecientecuenta dijo:

    Aixx, yo he aprendido muchas. Y la primera es la de hacer oídos sordos, sobre todo de la gente de la calle que se cree con derecho a juzgarte solo porque ellos han sido padres antes que tu y no tienen respeto por nadie.
    También he aprendido a tener paciencia. He aprendido que eso que llaman conciliación laboral está al alcance de una minoria y que realmente no puedes disfrutar de los dos mundos, acaso de que no trabajes por cuenta ajena desde casa y te lo montes bien.
    He aprendido que el día que nace tu hijo (o desde que sabes que estás embarazada) todo lo vivido hasta entonces no tiene cabida, porque ahora es cuando realmente todo empieza. Pero en realidad, casi todo lo mismo que tu.

    Saludos

  4. Maternitis dijo:

    Cuánta razón… la conciliación es imposible: o trabajas o cuidas de tus hijos. Las dos cosas claro que se pueden hacer, pero eso no es conciliación…Hay que apañarse como se pueda. Yo ahora mismo no trabajo y me dedico en exclusiva al nene…Y trabajando desde casa no sé yo.. está muy mal montado.

    Muchas gracias por comentar 😉

  5. Jessica dijo:

    Tenemos una niña de tres años y recientemente a nacido nuestra segunda hija. La verdad que como madre el amor incondicional es enorme. No se puede querer más! Todavía he aprendido más a tener más paciencia, ya que la hermana mayor reclama muchas atenciones y hay días que solo quiere llamar la atención y es agotador. No me había sentido nunca tan agotada.Comparto todos los puntos.

  6. Maternitis dijo:

    Gracias por tu aportación Jessica. Lo cierto es que la maternidad agota…la bimaternidad no me quiero ni imaginar!!!! Pero debe ser precioso ver cómo se entienden las hermanas, ya verás qué pasada cuando sean más mayores. Enhorabuena por esa segunda niña. Gracias por leerme 😉

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